‘Luces de bohemia’ ilumina Madrid cien años después: el esperpento de Valle-Inclán revive en el Teatro Español

‘Luces de bohemia’ ilumina Madrid cien años después: el esperpento de Valle-Inclán revive en el Teatro Español

La obra regresa a la Sala Principal hasta el 7 de marzo mientras el Callejón del Gato sigue reflejando, un siglo después, la deformada realidad que inspiró al autor gallego.

Cien años después de la publicación definitiva de Luces de bohemia, el esperpento de Ramón del Valle-Inclán continúa proyectando su mirada deformada sobre Madrid. Más allá del inmortal Callejón del Gato, la capital sigue rindiendo homenaje a una de las grandes cumbres de la literatura española.

En pleno Carnaval —fechas que parecen hechas a medida para las deformidades de la realidad propias del esperpento—, el Teatro Español mantiene en cartel la obra hasta el 7 de marzo en su Sala Principal, tras la extraordinaria acogida de la temporada pasada.

El regreso de Max Estrella al Madrid nocturno

El montaje, dirigido por Eduardo Vasco, devuelve a escena a Ginés García Millán como Max Estrella y a Antonio Molero como Latino de Hispalis.

A través de las desventuras del poeta ciego por el Madrid nocturno, desfilan personajes ya míticos como Zaratustra, el marqués de Bradomín, Rubén Darío, Don Gay, el Capitán Pitito, Serafín el Bonito, la Lunares, la Pisabien, el Ministro, el Rey de Portugal o el Pica Lagartos.

En este recorrido, la injusticia social y la corrupción política se entrelazan en una crítica feroz que, un siglo después, mantiene intacta su vigencia.

Desde el Teatro Español explican que la obra se programó inicialmente por ser “quizás la pieza dramática más bella, más importante de la literatura dramática española del siglo XX” y para conmemorar el centenario de su edición definitiva. Su regreso responde ahora a “la extraordinaria acogida que tuvo el espectáculo”.

Ian Gibson y Eduardo Vasco analizan el legado de Valle-Inclán

El próximo 25 de febrero a las 18:00 horas, el Teatro Español acogerá una reflexión abierta sobre la puesta en escena de Luces de bohemia, con la participación de Eduardo Vasco y del hispanista Ian Gibson.

La sesión abordará el contexto histórico de la obra, la singular personalidad de Valle-Inclán y su influencia en la modernidad teatral.

El Callejón del Gato: el espejo eterno del esperpento

Con Luces de bohemia, Valle-Inclán acuñó el término esperpento, un nuevo género literario que definía como la visión de la realidad reflejada en un espejo cóncavo: una imagen deformada que, paradójicamente, revela su esencia más cruda.

Ese concepto se materializa en los famosos espejos cóncavos y convexos del Callejón del Gato, en el número 6, a pocos metros del Teatro Español. Los actuales son réplicas de los originales, hoy integradas en la fachada de una taberna.

Un siglo después, siguen atrayendo a curiosos y visitantes que buscan capturar su reflejo deformado en una fotografía. Convertidos en parada habitual de rutas y excursiones por el centro histórico, los espejos mantienen vivo el espíritu de un Madrid que Valle-Inclán supo retratar como nadie.