El jefe de Mercedes, Toto Wolff, ha puesto en duda un posible regreso de
Christian Horner a la Fórmula 1 al considerar que el exdirector de Red Bull “ha causado bastante revuelo” en los últimos años y que ese tipo de episodios tienen “repercusión” negativa en el entorno del Mundial.
Horner, de 52 años, busca volver al ‘paddock’ tras su destitución en Red Bull después del Gran Premio de Gran Bretaña del pasado julio. En paralelo, Aston Martin habría descartado su fichaje, mientras que Mercedes estudia la compra del 24% de las acciones de Alpine en manos del fondo Otro Capital, una operación en la que el equipo de Enstone confirmó en enero que Horner figuraba entre los inversores interesados.
En declaraciones a Press Association, Wolff negó que su interés por Alpine tenga relación con Horner y rechazó que exista una “rivalidad” entre ambos por esa participación. “Nuestra consideración de esa participación no tiene nada que ver con Christian. Y la idea de que existe una rivalidad entre Christian y yo por ver quién compra una participación en Alpine es pura invención”, afirmó, añadiendo que “sería muy triste” que eso influyera en una decisión de inversión.
Sobre el posible retorno de Horner a la F1, Wolff admitió “sentimientos encontrados”: por un lado, cree que el deporte “necesita personalidades” y que la de Horner era “muy controvertida”, algo que “es bueno para el deporte”; por otro, descartó que pudiera convertirse en un aliado. “¿Consideraría que alguna vez podría ser un aliado o alguien con quien compartir objetivos? No lo creo”, sentenció.
Wolff también se refirió a la intensa rivalidad que marcó la última década entre Mercedes y Red Bull y recordó que, pese a los choques, reconoce los méritos deportivos de Horner. “No hay muchos directores de equipo que hayan hecho lo que él ha hecho”, dijo, antes de concluir que, ocurra lo que ocurra con su regreso, él afronta la situación “tranquilo”.