El Rayo respira a costa del Mallorca
El RCD Espanyol firmó tablas ante el Levante UD (1-1) en el Ciutat de València, un resultado que pone fin a su secuencia de tres triunfos consecutivos como visitante, aunque le permite cerrar la primera vuelta en la quinta plaza.
En la misma decimonovena jornada de LaLiga EA Sports, el Rayo Vallecano rompió una dinámica de ocho partidos sin ganar al imponerse al RCD Mallorca (2-1).
El Levante salió con iniciativa y Kareem Tunde, titular en el conjunto granota, protagonizó el primer aviso con un remate que bloqueó Marko Dmitrovic. Poco después, volvió a buscar el gol con un envío que se marchó rozando el poste. Los locales mantuvieron el control del balón, mientras el equipo de Manolo González aguardó su momento con calma.
El Espanyol se acercó al área rival antes del descanso con dos intentos de Carlos Romero y Edu Expósito, ambos sin acierto. Tras el paso por vestuarios, los pericos sí encontraron premio: Romero aprovechó un rechace a un disparo de Jofre Carreras y colocó un zurdazo en la escuadra para el 0-1 (min.53).
La respuesta del conjunto de Luís Castro fue inmediata. Apenas dos minutos después, Iker Losada controló un balón largo con el pecho y definió cruzado, lejos del alcance del portero serbio, para restablecer la igualdad (min.55).
Con el choque abierto, llegaron las oportunidades en ambas áreas. Tyrhys Dolan estuvo cerca de marcar con un disparo que se fue junto al palo en el 61, y Carlos Espí replicó con una ocasión clara que desbarató Urko González de Zárate a tiempo para evitar el mano a mano con Dmitrovic. En el 72, Javi Puado tuvo que retirarse lesionado, como más tarde también les ocurrió a Arriaga y Tunde.
Roberto Fernández pudo desnivelar el marcador en el descuento, pero el empate ya no se movió. De este modo, el Espanyol se queda con 34 puntos y consolida la quinta posición, a cuatro de la 'Champions'. El Levante, por su parte, encadena su tercera jornada puntuando y alcanza 14 unidades, a cuatro de la zona de salvación.
En Vallecas, el Rayo tomó oxígeno ante un Mallorca que pasa a marcar la frontera de la permanencia y vio cortada su mala racha de ocho jornadas sin victoria. Los de Iñigo Pérez no ganaban en Liga desde el 26 de octubre, cuando superaron al Deportivo Alavés, precisamente su rival la próxima semana en octavos de Copa del Rey.
El conjunto franjirrojo golpeó pronto: en el minuto 4, Mendy envió un balón largo para Álvaro García, que asistió atrás para que Jorge de Frutos abriera el marcador. El Mallorca reaccionó y, a la media hora, igualó con un cabezazo de Vedat Muriqi.
Antes del descanso, con Andrei Ratiu lesionado y fuera del campo, Martin Valjent propinó un manotazo en la cara a De Frutos y el árbitro señaló penalti. Jagoba Arrasate sostuvo después que "eso a las ocho de la tarde no se pita", en alusión al Clásico de la Supercopa. Isi Palazón transformó la pena máxima y firmó el 2-1 definitivo (min.44). En la segunda parte, Samú Costa rozó el empate con un disparo al larguero, y el tramo final se tensó con la expulsión de Óscar Valentín en el 78 por una entrada sobre Pablo Torre, aunque el resultado no cambió.
La victoria sitúa al Rayo en la décima posición con 22 puntos, a siete de la zona europea y cinco por encima del descenso, que se aproxima para los bermellones. El Mallorca, que solo ha ganado uno de sus últimos siete compromisos ligueros, se queda con 18 unidades, apenas una por encima de los puestos de quema.