El seleccionador nacional masculino de fútbol, Luis de la Fuente, afronta el Mundial del próximo año con la convicción de que España puede competir con las mejores.
El técnico asegura que no tiene "ni miedos ni complejos" ante el reto y valora que se sitúe a su equipo entre los aspirantes, después de un proceso en el que, según defiende, han impulsado "una evolución necesaria" que ha devuelto a la selección a la élite y ha reactivado las comparaciones con la llamada 'generación de oro'.
"Yo no tengo ni miedos ni complejos a la hora de reconocer abiertamente que me encanta que se diga que somos una de las candidatas. No sé si favorita o no, no sé la diferencia entre favorito o candidato, pero en cualquier caso qué cosa más bonita, que no es más que fruto y reconocimiento de un trabajo que se ha hecho durante estos tres años y que ha situado a la selección en la cima del fútbol mundial", aseguró De la Fuente en una entrevista .
Aun así, el seleccionador advierte de que esa etiqueta "no garantiza nada", aunque tampoco ve motivo para esquivarla. "¿Alguien cree que Brasil, Argentina, Francia, Portugal, Marruecos, Inglaterra, son menos favoritas o menos candidatas que nosotros?. Digo que sí, lo somos, pero al mismo nivel que estas otras", puntualizó. Además, subrayó como factor diferencial el nuevo formato del torneo, con más participantes: "Abre como nunca en la historia el abanico de selecciones candidatas", remarcó.
De la Fuente no oculta que 2026 puede convertirse en el año más estimulante de su trayectoria, también por la Finalissima ante Argentina en marzo, un duelo que define como "casi una final también mundial". "Y luego tener la posibilidad de vivir y ser protagonistas de un Mundial, que es a nivel futbolístico lo más importante, me hace sentirme pleno, satisfecho al cien por cien en mi desarrollo y mi actividad profesional. Soy un privilegiado de hacer durante tantos años mi pasión y mi profesión, dirigir a la selección de mi país es lo máximo que a mi entender se puede aspirar como entrenador", aseguró.
La Copa del Mundo será su tercera gran cita tras los Juegos Olímpicos de Tokio y la Eurocopa. El preparador reconoce que, antes de asumir el cargo, no imaginaba este escenario. "No pensé nunca en vivir esto que estoy viviendo en la selección porque cuando estaba fuera de la federación realmente estaba seguramente en un pensamiento más de club y no tenía esta visión que tengo desde la perspectiva de la selección, de lo que representa ser seleccionador y realmente lo que significaba y cuál era el trabajo de un seleccionador", expresó.
España, además, podría presentarse en el Mundial sin haber perdido ningún partido oficial desde marzo de 2023 ante Escocia, una racha que le permitiría igualar el récord de 31 encuentros que ostenta Italia. El técnico, sin embargo, resta trascendencia a este tipo de dinámicas. "Prefiero seguir la senda de la victoria y si no se produjera y algún día se pierde, tampoco tengo esos, no sé, complejos o esa mentalidad de pensar que a veces es conveniente", aseveró.
En esa misma línea, defendió que el análisis debe centrarse en el rendimiento y no solo en el marcador. "Soy de los que creo que siempre hay que pensar en hacer las cosas bien porque eso te invita a pensar que tienes que ganar y luego, incluso en el fútbol, haciendo las cosas muy bien puedes perder. En nuestro análisis después de cada partido no podemos quitarle importancia a hacer las cosas bien y no ganar, a darle más valor al resultado haciendo las cosas menos bien", añadió.
Con todo, recordó que durante su etapa "ha habido pocos resultados adversos" y que únicamente han caído ante Escocia y, un amistoso, frente a Colombia. "Hemos vivido una época muy bonita con la EURO, la Nations, otra final de la Nations y el número uno del ranking, pero eso no significa que no haya momentos malos", aclaró De la Fuente.
El seleccionador insiste en que el momento actual responde a un trabajo colectivo sostenido. "Todo es fruto de un gran trabajo, de una gran dedicación y de un gran esfuerzo, todo en equipo". "Tengo un grupo de trabajo maravilloso y tenemos que sacrificarnos mucho para poder estar a la altura de la exigencia y es con lo que me quedo, con todos estos momentos de exigencia que han sido muy satisfactorios", resaltó.
También abordó el impacto del calendario en la preparación, y admitió que, pensando en llegar con más frescura, preferiría que los clubes españoles no alargasen demasiado su recorrido en Europa, aunque matiza que siempre desea "lo mejor para el fútbol español" y mantiene "una relación tan buena" con las entidades. "Y si lo mejor pasa porque lleguen hasta la final y ganen, voy a estar feliz, porque en eso también hay un aspecto emocional y psicológico también muy importante. En ese sentido puede suponer una carga física, pero a veces también el aspecto psicológico es tan potente o más que la propia carga", subrayó el riojano.
Las comparaciones con la selección que encadenó Eurocopa-Mundial-Eurocopa entre 2008 y 2012 han vuelto a escena por la dinámica reciente del equipo. De la Fuente, que en su presentación prometió mantener aquella filosofía con ajustes, considera que el grupo ha sabido conservar la identidad y, al mismo tiempo, adaptarse. "Creo que hemos sido capaces de mantener esa idea y esencia, incuestionable y que tenemos que hacer fuerte, pero a la vez hemos sido capaces de dotar al equipo de esa evolución que necesitaba porque el fútbol cambia y evoluciona", reconoce.
En su explicación, el seleccionador detalla que esa evolución se apoya en las características del plantel. "Y le hemos dotado de esas otras herramientas en base al conocimiento que teníamos de los futbolistas. Sabedores de ese potencial y de esas capacidades que nos podían ofrecer, he integrado esas condiciones en el desarrollo, en esa evolución del fútbol, del equipo, del modelo, pero siempre, por supuesto, manteniendo esa esencia, algo que es reconocible y valorado en todo el mundo. Ahora, esto es de los futbolistas, y luego, diferentes futbolistas, manteniendo esa misma esencia, le dan un toque diferente por sus diferentes características", detalló el de Haro.
Tres años después de relevar a Luis Enrique Martínez, De la Fuente afirma que ha disfrutado del camino y que el tiempo ha pasado "rápido". En un puesto sin la rutina diaria de un club, recalca que "no hay desconexión" y reivindica la intensidad del trabajo. "Siempre digo que el trabajo de seleccionador es un gran desconocido, no para mí, que en el 2013 me hice cargo de la Sub-19. Aquí tenemos un día a día muy intenso, ya solo con el seguimiento no solo con el seguimiento de jugadores, estudiar individualidades de los rivales, planificar entrenamientos, viajes o charlas hay una gran actividad", recalcó.
El técnico insiste en que se siente afortunado por el cargo que ocupa. "Soy un privilegiado, me encanta mi trabajo y cuando no tengo actividad, añoro siempre estar en faena. Me gusta mucho mi trabajo y no lo cambiaría ahora mismo por nada, para mí es un auténtico privilegio poder dirigir a la selección", reiteró.
A su juicio, el conocimiento interno ha sido una ventaja decisiva, pese a las dudas iniciales sobre su experiencia en la élite. "Nuestra fortaleza radica en el conocimiento de los futbolistas, la materia prima, y no tiene más mérito que el haber desempeñado un trabajo bien durante 13 años y haber conocido a todos estos futbolistas desde que tenían 15 años hasta hoy", apuntó.
En esa línea, recordó que la mayoría de los actuales internacionales han pasado por sus manos en categorías inferiores. "El 90 por ciento de los futbolistas que están ahora compitiendo con nuestra selección han estado conmigo en diferentes selecciones, ese conocimiento es el que nos ha hecho fuertes, el conocimiento del presente y del futuro del fútbol español, y en eso es lo que establecemos nuestro punto de partida. Cuando hay circunstancias que invitan a dar oportunidades a otros futbolistas, sabemos de cuales tenemos que tirar", profundizó.
Por último, celebró que la selección vuelva a generar ilusión en la calle y que se recupere un clima similar al de la etapa más exitosa. "Cuando me hice cargo de la selección dije que una de mis ilusiones era recuperar ese espíritu del 2008 al 2012. Viajo mucho por toda España y he comprobado que la gente joven y menos joven está muy enganchada con la selección, muy ilusionada con el próximo Mundial. Y para mí eso me da una gran satisfacción y un sentimiento común que es el de defender a nuestra selección", sentenció.