La selección española masculina de fútbol sala ha sido homenajeada este domingo en el Hotel Meliá Barajas de Madrid tras proclamarse campeona continental el sábado en el Europeo de Eslovenia, un título que devuelve a España a la cima después de “10 años de espera, sufrimiento y dudas” y que supone “un paso hacia adelante” tras “tocar fondo” en el último Mundial.
Los jugadores y el cuerpo técnico fueron recibidos por dirigentes de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), con su presidente Rafael Louzán al frente, además de otros representantes del fútbol sala español, en un acto que comenzó con un vídeo resumen de lo ocurrido en Liubliana.
El seleccionador Jesús Velasco destacó la ambición del grupo y la actitud mostrada durante el torneo. “Oí unas voces detrás del banquillo, vi a alguien corriendo por detrás, a Chemi pegando voces detrás del árbitro, y dije ‘no tenemos techo’. Con esa actitud que hemos tenido, no lo tenemos”, señaló ante el aplauso de los presentes.
Velasco insistió en que la selección debe seguir siendo exigente. “Tenemos que ser ambiciosos. Ellos han aceptado ese reto y es un reto que lanzamos a todo el fútbol sala español. Es la selección de todos y aquí puede venir cualquiera”, afirmó, recordando que el deporte “no tiene memoria” y que un Europeo es una oportunidad que solo llega “una vez cada cuatro años”.
En nombre de los jugadores, Mario Rivillos celebró el éxito logrado de nuevo tras el título de 2016. “Han sido 10 años de mucha espera, de mucho sufrimiento, quizás de muchas dudas también en esta selección”, reconoció. Además, destacó el estilo mostrado en el torneo. “Se ha visto una selección divertida, vertical, que es lo que queremos y lo que nos pide el míster”, apuntó.
Rivillos también bromeó con la convivencia durante la concentración. “Ha sido larga, aguantar a alguno de estos es un poco complicado, pero yo también tengo lo mío”, comentó, antes de subrayar que el ambiente del vestuario ha sido una de las claves del triunfo.
Por su parte, Adolfo Fernández puso el foco en la importancia simbólica del campeonato. “Necesitábamos esta victoria y volver a demostrar que estábamos aquí. Lo hemos pasado muy mal, el último Mundial fue un batacazo y tocar fondo, pero tras tocar fondo, hemos dado un paso hacia adelante todos”, afirmó.
El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, elogió el trabajo del seleccionador y el equipo y aseguró que España vuelve a estar “en el lugar que nos merecemos”. También recordó que, tres décadas después de la primera edición del Europeo, España ya suma ocho títulos. “Hemos dejado cinco para los demás”, destacó.
Louzán reconoció que en la final hubo dudas en la primera parte, pero aseguró que en la segunda España mostró confianza y generó numerosas ocasiones. “Portugal podría tener el cartel de favorita, pero España ha sabido estar a la altura”, concluyó.