El golfista vizcaíno destaca que su principal motivación para acudir al Open de España es ganarlo y cumplir con su deber de competir ante el público nacional en Madrid.
El golfista español Jon Rahm afirmó este martes que la "razón más importante" por la que acude cada año a disputar el Open de España, que se celebra desde este jueves al domingo en el Club de Campo Villa de Madrid, es porque quiere "ganarlo" y porque considera su "deber" estar presente en este evento para competir ante el público español, que le apoya "de una manera muy especial", y servir como referente para futuras generaciones.
"No puedo dar todas las razones, pero la más importante es porque quiero ganar el torneo y seguir teniendo cierta historia en España. 'Seve' (Ballesteros) lo ganó tres veces y si puedo ganarlo cuatro sería espectacular", subrayó Rahm tras acudir a la presentación del Open de España by Madrid. El jugador recordó que ha sido campeón de España amateur desde cadete y que seguir haciéndolo como profesional "es extraordinario y hacerlo tan pronto, más".
El vizcaíno recalcó que su presencia en el Open es un compromiso personal: "Si no fuese por 'Seve', Chema (Olazábal), Miguel Ángel (Jiménez), Sergio (García) o por muchos golfistas de antes, no estaría aquí. Entiendo que mi labor es venir, y lo hago encantado, y poder competir ante el público español que quizá es la única semana que me pueden ver".
Rahm expresó su deseo de que una nueva generación de golfistas españoles sienta motivación por verle jugar: "Espero que una generación diga que por verme jugar quisieron ser golfistas profesionales, sería todo un honor". El golfista recordó que no pudo agradecérselo a 'Seve', pero sí a Olazábal y García, con los que ha compartido momentos especiales. "Ojalá estar jugando con alguna promesa que esté ahí porque me ha visto jugar al golf", añadió.
El jugador de Barrika admitió que aún no ha entrenado en el recorrido del Club de Campo Villa de Madrid y desconoce "en qué condiciones" se encuentra. No obstante, aseguró que le han comentado que los 'greenes' están espectaculares y que el 'rough' está más duro: "Para mí es perfecto, porque cuanto más difícil, mejor es el torneo".
En este sentido, señaló que el campo "se ha quedado un poco corto para lo que hoy en día es el golf, aunque hay que ser muy certero desde el 'tee' porque es estrecho". "Las veces que me ha ido bien es porque he compaginado el juego largo con una buena semana 'pateando'. Si estoy con confianza desde el 'tee' me va a dar muchas oportunidades", explicó.
Rahm destacó que el público será uno de sus principales apoyos en la competición: "Me apoyan como si estuviese corriendo la banda", dijo con humor. "Esa energía hizo que el año pasado fuese tan bonito, con tres españoles para ganar el domingo", puntualizó.
El vasco reconoció que en los años que ha jugado bien ha sido en gran parte gracias al público. "Si hubiese más torneos en España y creamos más cultura, aprenderán cómo es el público de golf, pero que sigan así porque hacen que sea especial. Aunque no gane, se me apoya de una manera muy especial que no tengo otras semanas", subrayó.
Además, afirmó que no siente presión adicional: "El público es una ayuda siempre y casi se hace más fácil. Si vas jugando bien y vas para ganar, la mente se preocupa más de eso que del público. Los jugadores nos tenemos que concentrar en lo que uno tiene que hacer".
Rahm expresó su deseo de que el Open de España siga creciendo y "cada vez sea más difícil de ganar, que sea una semana de golf mundial y ojalá que los españoles sigan ganando". Desea que el torneo alcance el nivel de eventos como el Open de Irlanda o el de Francia, atrayendo jugadores de prestigio mundial.
El jugador valoró positivamente que ganar el torneo otorgue una plaza para disputar el Masters de Augusta y el Abierto Británico, en su opinión "los dos 'majors' más importantes". Preguntado por posibles rivales, mencionó al irlandés Shane Lowry "por darle las gracias otra vez" por su apoyo en la Ryder CUP y a "cualquier español joven" con el que nunca haya jugado.
Por otro lado, se refirió a la polémica con el público estadounidense en la pasada Ryder Cup de Nueva York: "Se ha criticado mucho, y no quiero que sea demasiado. Es una semana única, en una ciudad importante en un torneo que es muy competitivo y el público está más volcado. Tengo que decir que he oído cosas peores en un partido de fútbol en España", señaló.
Rahm reconoció que la última Ryder Cup fue "mentalmente la más dura" pero también "la más divertida" por la unión del equipo europeo: "Era difícil mentalmente saber la expectativa del público que íbamos a tener. Fue algo inhóspito, no daba crédito, todo el día era un no parar, pero al final lo llevamos bien y como equipo jugamos mejor".
El vizcaíno admitió que será difícil superar esa experiencia, aunque mencionó la Ryder Cup de 2031 en Girona como posible reto. "Mi deseo es que el golf nacional haya crecido y se acerque a cuando era niño y en España había ocho torneos del Circuito Europeo", afirmó.
Finalmente, pidió más apoyo institucional para que haya más oportunidades de golf y para que el Open de España pueda convertirse en una Rolex Series: "Ojalá más apoyo por todo lo que puede hacer el deporte por un país", concluyó Rahm.