Madrid arranca en agosto las colas para la Lotería de Navidad en Moncloa y Sol

Madrid arranca en agosto las colas para la Lotería de Navidad en Moncloa y Sol

Turistas y madrileños forman largas colas desde agosto para comprar décimos en administraciones como Doña Manolita o La Chulapa de Moncloa

Como cada año, la campaña de la Lotería de Navidad comienza en pleno verano, con la apertura de ventas desde mediados de julio y las primeras colas ya visibles en el mes de agosto. Este sorteo extraordinario de lotería nacional congrega anualmente a más de 20 millones de personas y al 70 % de la población adulta española, según datos recogidos por RTVE.

Este 2025, el sorteo repartirá 2.772 millones de euros en premios, con un incremento de cinco series más respecto al año anterior, alcanzando un total de 198 series de 100.000 números cada una. La venta anticipada aprovecha los meses de vacaciones para captar tanto a ciudadanos como a turistas.

Administraciones emblemáticas y atracción turística

En el intercambiador de Moncloa se encuentra ‘La Chulapa de Moncloa’, una de las administraciones más frecuentadas de Madrid. Su responsable, Joaquín Monroy, ha explicado que “desde verano hay tirón de muchísimos turistas que vienen y pasan a comprar”. Según indica, la planificación es continua: “Aunque pueda parecer pronto y surrealista, realmente desde el 23 de diciembre, al día siguiente del sorteo, ya estamos pensando la próxima campaña, y esa es la clave”.

Monroy afirma que este local ha entregado en los últimos años 21 premios y 7 gordos de lotería nacional, y solo en lo que va de 2025, 30 premios mayores. “Es una bestialidad”, ha declarado. También reconoce que “el mercado de las administraciones supone una presión, ya que o das premios o nadie habla de ti”.

Ante esta situación, asegura que han apostado por adaptarse a nuevos formatos: “Nosotros nos hemos tenido que renovar a través de redes sociales y humanizando el sector”.

Los compradores habituales también mantienen sus propias tradiciones. Muchos frotan el décimo contra la figura de la chulapa colocada junto a la salida del local como símbolo de buena suerte. “Si hay suerte, vendré a verte”, comentaba uno de los compradores en la fila.

Colas en el centro pese al calor

En pleno centro, la administración Doña Manolita, situada en la calle del Carmen, ya reúne colas constantes durante el mes de agosto. Decenas de personas esperan pacientemente bajo el sol para comprar sus décimos. “Venimos toda la familia a Madrid y nos llevamos lotería ya para familia, amigos y vecinos. Es una pereza la cola pero esperemos que merezca la pena y dé suerte”, ha comentado una clienta.

Esta oficina, la número 67 de la capital, vende aproximadamente tres millones de décimos al año, lo que representa uno de cada 59 boletos vendidos en toda España, según cifras citadas por el diario Público. La afluencia de visitantes y compradores convierte este punto de venta en un fenómeno social recurrente cada verano.

Algunos clientes indican que compran “por unirse al grupo”, o “para no quedarse sin ello, y comentarlo con los colegas”, según ha expresado un joven identificado como Juan. La expresión “¿Y si toca?” es un pensamiento común que impulsa a muchos a participar.

Presión social, juventud y consumo con control

Este fenómeno colectivo genera lo que algunos psicólogos denominan una “ansiedad social compartida”. El temor a quedar excluido de una hipotética alegría generaliza el consumo. Además, estudios recientes señalan que los jóvenes de entre 18 y 44 años ya representan cerca del 40 % de los compradores de décimos, lo que indica una creciente participación en este grupo de edad.

Desde el ámbito sanitario se recuerda la importancia de participar “con control y cabeza”, sin dejarse arrastrar por impulsos sociales o la presión del entorno. Aunque el sorteo mantiene su carácter de tradición navideña, cada vez más ciudadanos anticipan su participación varios meses antes de la fecha oficial.

El presidente de Loterías y Apuestas del Estado, Jesús Huerta, ha subrayado que se trata de “un elemento único, que ha sido motivo de celebraciones y testigo de tantas historias entrañables”.

Por su parte, Joaquín Monroy lo resume así: “Mi motivación es la misma, seguir dando premios pero sobre todo seguir dando alegrías”.