El Ayuntamiento de Las Rozas ha puesto en marcha la campaña de tratamiento de la procesionaria, una plaga que afecta a pinos, abetos y cedros y cuyo tratamiento químico sólo es efectivo entre los meses de septiembre a diciembre.
El servicio está dirigido a los propietarios de fincas o parcelas del término municipal que quieran mantener a salvo sus árboles de esta plaga.
Asimismo, el plazo de presentación de solicitudes se prolongará hasta el 15 de octubre y los tratamientos comenzarán a realizarse desde mediados de septiembre hasta noviembre, dependiendo de la climatología y del estado larvario de la oruga.
Para ello se utilizarán productos y métodos aprobados por la normativa en vigor, como explica el Consistorio en una nota.
Los síntomas de la procesionaria son visibles por los mechones de hojas secas y las Bolsas de seda que cuelgan de las copas de los árboles en el invierno.
Este animal produce dos tipos de daños: pérdida de hojas, ya que las orugas se alimentan de ellas en invierno, y caída de las hojas de los árboles, que no suelen producir la muerte de los pinos pero los debilita, lo que favorece el ataque posterior de otras plagas.
Otro tipo de daño que produce la procesionaria es la urticaria y las alergias en las personas y animales domésticos debido a los pelillos urticantes de las orugas que se dispersan y flotan en el aire, provocando irritación en piel, ojos y nariz.