La Comunidad trabajará en la construcción del vertedero de Loeches

La Comunidad trabajará en la construcción del vertedero de Loeches

El consejero de Medioambiente, Jaime González Taboada, ha dicho que tras ser elegido Loeches como el municipio donde será construida la procesadora de residuos, la Comunidad de Madrid trabajará "desde hoy" con las miras puestas en febrero de 2018, cuando quedará colmatado el vaso de Alcalá de Henares.

Una veintena de ayuntamientos del Corredor del Henares integrantes de la Mancomunidad del Este, encargada de la gestión de residuos en esta zona de Madrid, ha aprobado -con los votos en contra de Loeches, Ambite, San Fernando de Henares y Velilla de San Antonio- el modelo de planta de residuos planteado y su ubicación en Loeches.

En un acto celebrado en la Consejería, González Taboada ha destacado que "el 85 % de los ayuntamientos de la Mancomunidad desechan la petición de Podemos de que hubiese 7 u 8 distintas plantas" en sendos municipios y que más del 75% de los miembros de ella ha votado a favor de que sea en Loeches donde sea construida.

"Nos ponemos hoy en marcha", ha dicho el consejero, quien ha destacado que el proyecto para dicha planta ya fue aprobado hace unas semanas por la comisión de Urbanismo del Parlamento regional.

Los 27 ayuntamientos del Corredor del Henares que tienen como base el vertedero de Alcalá de Henares para depositar la basura, han acudido divididos hoy a la votación, pues varios municipios, entre ellos también Arganda del Rey, Mejorada del Campo, Torres de la Alameda y Villalbilla, defendían una alternativa de diez plantas deslocalizadas en la comarca.

Desde comienzos de marzo pasado el vertedero de Alcalá de Henares rechaza los residuos de empresas con el objetivo de aumentar su capacidad de almacenamiento, cuyo límite se alcanzará en 2018 e implicará el cierre de la instalación.

La decisión de ubicar una planta de residuos en Loeches fue adoptada en 2014 con el respaldo de la mayoría absoluta del PP y en medio de la protesta de numerosos vecinos y de los partidos de la oposición, que denunciaron las supuestas consecuencias negativas del proyecto para la salud de los ciudadanos y el medioambiente.