La criminalidad ha vuelto a crecer en España en 2025 tras el ligero descenso registrado el año anterior. Según el balance anual, las infracciones penales han aumentado un 0,8% respecto a 2024, un repunte que rompe la tendencia a la baja y que viene marcado, en buena medida, por el fuerte incremento de la cibercriminalidad y de los delitos más graves, como homicidios, agresiones sexuales con penetración o secuestros.
En total, se contabilizaron 1.984.908 delitos correspondientes a la criminalidad convencional, el 80,2% del total, lo que supone una variación del -0,2% sobre el ejercicio anterior. Sin embargo, las 489.248 infracciones vinculadas a la cibercriminalidad, que representan el 19,8% del total, crecieron un 5,3% en comparación con 2024. La tasa de criminalidad convencional se sitúa en 40,4 delitos por cada mil habitantes, mientras que la tasa de cibercriminalidad alcanza los 10 delitos por mil habitantes.
Más allá de las cifras globales, el balance refleja un incremento significativo en los delitos que generan mayor alarma social. Los homicidios dolosos y asesinatos consumados aumentaron un 7,7%, mientras que los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria crecieron un 7,2%. También se registraron 114 secuestros, un 9,6% más que en el ejercicio anterior.
En el ámbito del tráfico de drogas, el aumento fue del 5,5%, un dato que el Ministerio del Interior vincula a la intensificación de actuaciones policiales en el marco de planes específicos como el Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar. No obstante, el crecimiento de este tipo de delitos se suma a un contexto en el que determinadas conductas violentas muestran una preocupante tendencia al alza.
Los delitos contra la libertad sexual se incrementaron un 2,3% respecto a 2024. En concreto, las agresiones sexuales con penetración aumentaron un 2,8%, hasta alcanzar las 5.363 denuncias. Desde el Ministerio del Interior se subraya que este incremento es inferior al registrado en el ejercicio anterior y se atribuye, en parte, a una mayor concienciación social y a una reducción de la infradenuncia.
El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska sostiene que las campañas de sensibilización han favorecido una mayor disposición de las víctimas a denunciar estos hechos, contribuyendo así a aflorar conductas que antes quedaban ocultas. Con todo, las cifras reflejan que este tipo de delitos continúa siendo una de las principales preocupaciones en materia de seguridad.
En contraste con el aumento de los delitos más graves, los delitos contra el patrimonio descendieron en conjunto un 3,1%. En este apartado se incluyen robos, hurtos y sustracción de vehículos, que suponen el 42% de la criminalidad convencional. Este descenso explica en parte que la tasa global no haya experimentado un incremento mayor.
A pesar de ello, los sindicatos policiales han mostrado su malestar con la evolución general de los datos. Desde Jupol han asegurado que las cifras de 2025 “desmontan el discurso triunfalista” del ministro del Interior, al poner de relieve el aumento de los delitos que más afectan a la seguridad ciudadana y generan mayor alarma social.
El sindicato ha vinculado este deterioro a la falta de medios materiales y humanos en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y ha convocado para el próximo 23 de febrero una concentración frente al Ministerio del Interior para reclamar la dimisión de Grande-Marlaska y del director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, en un contexto marcado además por la polémica judicial que afecta al que fuera director adjunto operativo de la Policía Nacional.