El Tesoro Público ha emitido este martes 1.885,43 millones de euros en letras a tres y nueve meses, dentro del rango medio previsto, ajustando las rentabilidades ofrecidas. Mientras que la rentabilidad de las letras a tres meses ha aumentado, la de las letras a nueve meses ha registrado una caída, alcanzando mínimos no vistos en más de un año y medio, según los datos proporcionados por el organismo dependiente del Ministerio de Economía.
La subasta ha mantenido un fuerte interés entre los inversores, con una demanda total que ha superado los 4.490 millones de euros, más del doble de lo finalmente adjudicado. Este es el tercer evento de subasta en lo que va de octubre, reflejando la alta confianza en la deuda pública española.
En concreto, el Tesoro ha colocado 468,98 millones de euros en letras a tres meses, frente a una demanda de 1.554 millones de euros. La rentabilidad marginal para estos títulos se ha situado en el 3,067%, incrementándose frente al 2,860% registrado en la subasta anterior.
En el caso de las letras a nueve meses, se han adjudicado 1.416,45 millones de euros, por debajo de las peticiones que alcanzaron los 2.931 millones de euros. Aquí, la rentabilidad marginal ha descendido al 2,848%, la más baja desde enero de 2023, y notablemente inferior al 3,027% de la última subasta.
El creciente interés por las letras del Tesoro ha sido impulsado por la política monetaria reciente, que ha incrementado las tasas de interés en los meses anteriores, haciendo más atractiva la compra de deuda. Esto ha llevado a que los hogares se conviertan en los principales inversores de letras del Tesoro. Según el Banco de España, los hogares y las instituciones privadas sin fines de lucro al servicio de los hogares (Isflsh) han aumentado su inversión en estos títulos, pasando de 1.826 millones de euros a finales de 2022 a 27.353 millones en julio de 2024.
Sin embargo, con la reciente reducción en las tasas de interés, el Tesoro ha comenzado a disminuir la remuneración ofrecida en las últimas subastas, ajustándose a la nueva realidad económica.
El Tesoro prevé una emisión bruta de 257.572 millones de euros para 2024, un 2% más que en 2023 debido a un aumento en las amortizaciones. La mayor parte de esta financiación se cubrirá a través de la emisión de deuda a medio y largo plazo, con el objetivo de mantener estable la vida media de la cartera de deuda pública.
Las necesidades de financiación neta para 2024 se estiman en 55.000 millones de euros, una reducción de 10.000 millones respecto al año anterior. La estrategia del Tesoro incluye la emisión de obligaciones del Estado a través de sindicaciones, así como la apuesta por bonos verdes para fortalecer el mercado de finanzas sostenibles y diversificar su base inversora.