La tasa de emancipación juvenil en España ha descendido a su nivel más bajo desde 2006, situándose en apenas un 14,8% en el primer semestre de 2024, según el informe presentado este miércoles por UGT y RUGE dentro de la campaña "Irrealista".
El estudio revela que, a pesar de la mejora en la estabilidad laboral tras la reforma de 2021 y el aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), los bajos salarios y el encarecimiento de la vivienda continúan impidiendo la independencia económica de los jóvenes.
El salario medio de una persona joven en 2023 fue de 1.686,7 euros al mes (20.240,3 euros brutos al año), un 25,8% inferior a la media nacional, que se sitúa en 27.276 euros anuales. Además, uno de cada cinco jóvenes (20,1%) estaba en riesgo de pobreza, un porcentaje superior al del conjunto de la población (17,4%).
En cuanto a la edad media de emancipación en España en 2023, alcanzó los 30,4 años, muy por encima de la media europea, que se sitúa en 26,3 años.
El acceso a la vivienda sigue siendo un obstáculo insalvable para los jóvenes. Solo el 29% de los emancipados tiene una vivienda en propiedad, frente al 75,1% del total de la población. En contraste, el 56,6% vive de alquiler, un 8,1% más que hace una década.
El informe destaca que comprar una vivienda es prácticamente inviable para la mayoría de los jóvenes. Se estima que el desembolso inicial necesario para acceder a una hipoteca es de 56.868 euros, lo que equivale a 4,4 veces el salario anual de un joven.
El informe fue presentado por la vicesecretaria general de UGT, Lola Navarro, y el portavoz de RUGE, Eduardo Magaldi. Navarro ha subrayado que, aunque se ha avanzado en derechos laborales y negociación colectiva, las medidas siguen siendo insuficientes para que la juventud pueda acceder a una vivienda.
Ha recordado que la vivienda "es un derecho social", por lo que ha instado a evitar que se convierta en "un lujo inaccesible".