El primer centro de acogida de España abre sus puertas en Pozuelo de Alarcón

El primer centro de acogida de España abre sus puertas en Pozuelo de Alarcón

España activa este viernes el primero de los tres centros de acogida de refugiados que se han creado y también recibe a unos 30 niños ucranianos enfermos de cáncer con sus familias, mientras sigue una frenética agenda diplomática con la visita de la ministra de Exteriores de Estonia, uno de las tres repúblicas bálticas que vive en alerta desde el ataque ruso.

El primero centro que entra en pleno funcionamiento hoy es el de Pozuelo de Alarcón (Madrid). Los otros dos en Barcelona y Alicante, lo harán en los próximos días según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

El Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se acercaba este jueves al centro de Pozuelo a saludar a la treintena de refugiados que ya han empezado a llegar a sus instalaciones antes de acudir a Versalles, en Francia, a la cumbre informal de líderes de la UE para analizar la evolución del conflicto en Ucrania.

Solo este centro tiene previsto atender a 450 refugiados ucranianos al día, la mayoría mujeres jóvenes con niños pequeños acompañadas en ocasiones de personas mayores.

La novedad es que conjuga la atención social con la expedición de documentación por parte de la Policía -que es la parte que se activa este viernes-, lo que les permitirá obtener permisos de residencia y trabajo en 24 horas y les dará acceso a la sanidad y la educación, apoyo social, alojamiento y ayudas económicas.

En su visita al centro, Pedro Sánchez anunció que este viernes llegará a Madrid un avión fletado por el Ministerio de Defensa desde Ucrania con unos treinta niños con cáncer y sus familiares para que sean atendidos "debidamente y con todas las garantías" en el Sistema Nacional de Salud.

Sánchez viajaba a París donde participa en la cumbre informal de líderes europeos en Versalles, una reunión de dos días -la segunda de la UE desde el inicio del conflicto hace dos semanas- en la que se debe avanzar en cuestiones como el apoyo político y material a Kiev, la progresiva desconexión de las fuentes de energía rusa y el aumento del gasto militar europeo.

También analizarán la petición de Ucrania para adherirse de forma exprés a la Unión, de la que España no es partidaria porque defiende que hay que respetar los procedimientos.

Mientras, en Madrid el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, sigue con la agenda diplomática y de cooperación, en este caso con la visita de su homóloga de la República de Estonia, Eva-Maria Liimets, en el Palacio de Viana.

La primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, afirmó esa semana ante el Parlamento Europeo que el mundo "nunca volverá" al "statu quo" previo a la invasión rusa de Ucrania hace dos semanas e instó a que la defensa europea compita con el "enorme ejército ruso" mediante "calidad y tecnologías rompedoras".

"Los estonios tenemos experiencia en ser deportados y huir de guerras, y también tenemos cierta experiencia con Rusia que yo he compartido con la UE desde que entré", recordó.