Un mes del accidente de Adamuz: 34 denuncias y 148 diligencias con el foco en el estado del carril

Un mes del accidente de Adamuz: 34 denuncias y 148 diligencias con el foco en el estado del carril

La investigación del siniestro ferroviario de Adamuz (Córdoba), ocurrido hace un mes, se está concentrando en el tramo de vía donde descarriló el tren de Iryo con destino Madrid antes de colisionar, en cuestión de segundos, con un Alvia que circulaba en sentido contrario hacia Huelva. El choque se produjo el 18 de enero a las 19.45 horas y dejó 46 fallecidos y más de un centenar de heridos, según el balance que manejan los últimos informes públicos.

En paralelo al análisis del punto kilométrico del accidente, la Guardia Civil mantiene inmovilizados y precintados tres vagones del Iryo que descarrilaron y que siguen en una finca colindante, a disposición de la causa. Los agentes han entregado ya un informe preliminar al juzgado con un inventario de evidencias, que incluye miles de fotografías tomadas en la “zona cero”, las cajas negras y declaraciones a tripulantes y pasajeros, además de la del maquinista del Iryo, dado que el del Alvia falleció en el siniestro.

La investigación judicial la dirige la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Montoro, en la plaza número dos. El procedimiento ha crecido con rapidez: se tramitan 34 denuncias y se han abierto 148 diligencias previas a partir de partes médicos remitidos al tribunal, un volumen que obliga a multiplicar trámites, piezas y ofrecimientos de acciones a los perjudicados. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha planteado refuerzos para evitar que la instrucción se eternice en un caso de enorme complejidad técnica y humana.

Una de las piezas clave sigue pendiente: la apertura y el volcado de los registradores de ambos trenes, las llamadas cajas negras, en presencia de la autoridad judicial. La Fiscalía ha solicitado expresamente que esa operación se realice ante las juezas encargadas del caso, al tratarse de un elemento esencial para fijar la secuencia del accidente, las comunicaciones y los parámetros de marcha en los momentos previos al impacto.

El juzgado ha abierto una pieza separada para ordenar las peticiones de personación como acusación popular, con escritos presentados por varias entidades, asociaciones y partidos. Entre las diligencias reclamadas figura la designación de un perito judicial independiente especializado en infraestructuras ferroviarias que dictamine el estado real de la vía y su posible relación causal con el descarrilamiento, una demanda que busca despejar dudas sobre mantenimiento, inspecciones y responsabilidades.

En el plano técnico, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha apuntado en una actualización que el carril por el que circulaba el Iryo podría estar fracturado antes del paso del tren. La comisión lo fundamenta, entre otros indicios, en marcas observadas y deformaciones compatibles con esa hipótesis, aunque subraya que se trata de conclusiones provisionales pendientes de verificación con nuevas pruebas y análisis de laboratorio del material retirado.