La ausencia de España en el comunicado conjunto que condena los ataques de Hamás contra Israel es más que una omisión diplomática; es un reflejo de la falta de coherencia y liderazgo del Gobierno español en la esfera internacional.
Según el Gobierno, España no está incluida porque no forma parte del formato de contactos "Quint," una explicación que cae en el terreno de la tecnicidad diplomática, pero que evade una realidad más preocupante.
Actualmente, España ostenta la presidencia de turno del Consejo de la Unión Europea, una posición que debería ser aprovechada para emitir un mensaje claro y firme en asuntos internacionales de gran envergadura. Sin embargo, la actual administración ha fallado en capitalizar esta oportunidad, lo que el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha señalado como una "falta de liderazgo internacional enorme".
Es imperativo cuestionar la lógica detrás de la decisión del Gobierno. ¿Es esta ausencia un reflejo de una política exterior incoherente o la consecuencia de consideraciones estratégicas más amplias que aún no se han divulgado completamente? Las voces dentro del Congreso ya están pidiendo la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, para aclarar la posición del Gobierno. El ministro afirma no tener "ningún inconveniente" en comparecer, y sería prudente que lo hiciera a la mayor brevedad posible.
El comunicado en cuestión, firmado por países que son aliados tradicionales y socios en múltiples foros internacionales, no solo respalda el derecho de Israel a defenderse, sino que también condena de forma inequívoca las acciones de Hamás como actos terroristas. Estas son posturas que deberían ser universalmente aceptadas y respaldadas por todas las naciones que se consideran defensoras de la paz y la estabilidad global.
La ausencia de otros países del G7, como Canadá, no debería ser una excusa para que España se margine en un tema tan crucial. Al contrario, representa una oportunidad perdida para que España tome la iniciativa y demuestre su compromiso con los valores democráticos y la seguridad internacional.