El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha asegurado este lunes que la auscultación de la vía ferroviaria antes del accidente de Adamuz (Córdoba) no habría servido para evitar el descarrilamiento del tren Iryo, ya que no se habrían detectado indicios visibles de fallo. En una entrevista concedida a TVE, el ministro ha defendido que se trata de un accidente "extraño" cuya causa probable se sitúa en la zona de unión entre el carril antiguo y el nuevo, instalado en mayo de 2025.
Puente ha aclarado que al referirse a la rareza del siniestro no aludía a un sabotaje, aunque esa posibilidad sigue sin ser completamente descartada. "No me estoy refiriendo, como alguno pensó, a ningún sabotaje, aunque esa hipótesis tampoco se ha descartado en ningún momento, pero no es la plausible ni la que, en este momento, ocupa el lugar principal", ha afirmado. En su opinión, la dificultad para anticipar el fallo refuerza el carácter inusual del accidente, cuya investigación sigue abierta.
Según el relato del ministro, el punto de ruptura del carril se habría producido junto a la soldadura que une un tramo antiguo con uno nuevo, algo que, según los expertos, no es anómalo. "Por lo que dicen los expertos, es lo normal", ha indicado, aunque ha precisado que eso no implica que la soldadura sea necesariamente la causa. De ahí que se vaya a someter tanto el raíl como la propia unión a un análisis de laboratorio para esclarecer si la fractura se debió a un defecto en la soldadura o a un fenómeno de torsión del carril.
Puente ha descrito cómo, tras la rotura, el tren perdió apoyo en los bogies, lo que provocó su caída y posterior descarrilamiento. "Cuando el carril rompe lo suficiente como para impedir la continuidad de los bogies del tren y, por tanto, quedar en el aire y no poder seguir sobre la vía, al caer el peso del tren sobre el raíl, se tumba", ha explicado.
El ministro ha defendido la actuación técnica previa al accidente, subrayando que la rotura fue súbita y sin signos previos detectables mediante los controles habituales. A la espera de las conclusiones periciales, el foco está ahora en determinar si la soldadura fue ejecutada conforme a los estándares o si la fatiga del material jugó un papel determinante en el siniestro.