El Partido Popular ha criticado con dureza al ministro de Transportes, Óscar Puente, por sus declaraciones tras la convocatoria de huelga general en el sector ferroviario. El ministro atribuyó el paro al impacto emocional que han sufrido los maquinistas tras los recientes accidentes en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), en los que fallecieron dos trabajadores, y no a las condiciones de las infraestructuras, como denuncia el colectivo convocante.
El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) ha convocado la huelga al considerar "inadmisible" el deterioro constante de la red ferroviaria y la falta de respuesta por parte del Gobierno. Las palabras del ministro, quien aseguró que se sentará a dialogar con los maquinistas para tratar de evitar la huelga, han sido interpretadas por la oposición como una falta de respeto al fondo del problema.
Desde el Congreso, la portavoz del Grupo Popular, Ester Muñoz, ha reprochado a Puente que reduzca la protesta a un asunto emocional. "¿Acaba de decir que los maquinistas han convocado una huelga por su estado de ánimo y no por los accidentes que han costado vidas humanas tras meses de avisos sobre el mal estado de las vías?", ha preguntado de forma retórica antes de sentenciar: "El hundimiento es total. La miseria moral también".
Juan Bravo, vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP, ha respondido al ministro en la red social 'X' señalando que el estado anímico de los maquinistas no es otro que el de quienes se juegan la vida a diario "por la deficiente situación de las vías".
A las críticas se ha sumado la polémica en torno a la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona. Adif volvió este miércoles a reducir temporalmente la velocidad máxima a 160 kilómetros por hora en un tramo tras haberla elevado unas horas antes, en respuesta a los avisos de los maquinistas sobre el mal estado de la vía. La medida ha despertado inquietud y confusión en el sector y entre los usuarios.
Ester Muñoz ha cuestionado la capacidad de gestión del Ejecutivo preguntando "¿en manos de quién estamos?", mientras Cayetana Álvarez de Toledo ha calificado la actuación del Gobierno como "como pollo sin cabeza". Más contundente fue el diputado gallego Jaime de Olano, que ha acusado al Ejecutivo de "jugar con la seguridad" de los ciudadanos y ha reclamado "echar a todos estos temerarios e incompetentes".