Pruebas nocturnas con combustible sostenible en un Eurofighter en Torrejón

Pruebas nocturnas con combustible sostenible en un Eurofighter en Torrejón

El Ejército del Aire y del Espacio está desarrollando esta semana pruebas nocturnas en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz para analizar el comportamiento del Combustible Sostenible de Aviación en un avión Eurofighter. El objetivo es comprobar si este tipo de carburante reduce la emisión de infrarrojos respecto al combustible convencional y verificar su idoneidad técnica y medioambiental.

Los ensayos se realizan en horario nocturno y al aire libre para evitar interferencias de la radiación solar y garantizar la precisión de las mediciones. El Ministerio de Defensa ha advertido de que, debido a estas condiciones y a factores meteorológicos concretos, el ruido generado puede ser perceptible en algunos núcleos de población cercanos a la base.

Las pruebas se enmarcan en el Proyecto de Base Aérea Conectada, Sostenible e Inteligente, impulsado desde 2020 con el propósito de integrar tecnologías avanzadas, energías limpias y digitalización en las operaciones aéreas. Uno de sus ejes centrales es la evaluación del uso de combustibles sostenibles en sistemas de propulsión militar.

Desde las primeras pruebas realizadas en 2022 con mezclas de biojet, el programa ha avanzado progresivamente hacia un modelo más eficiente y menos dependiente de los combustibles fósiles. En mayo de 2023 se presentaron los primeros resultados en la feria internacional de defensa Feindef, y en septiembre de 2024 se llevaron a cabo los primeros vuelos supersónicos con SAF en aviones Eurofighter y F-18.

En esta ocasión, el trabajo se desarrolla con un Eurofighter en tierra y en colaboración con la empresa ITP Aero y la Universidad Politécnica de Madrid. El proceso se ha estructurado en tres fases: la puesta a punto del sistema de medición, la caracterización del combustible convencional JP8 y, actualmente, la caracterización del SAF para comparar su comportamiento.

El combustible empleado en anteriores vuelos fue producido en España y mezclado en un 30 por ciento con carburante convencional, proporción que permite mantener las capacidades operativas de las aeronaves. Una reciente modificación normativa autoriza su uso en esos porcentajes, facilitando además la interoperabilidad con fuerzas aliadas.

Con estas pruebas, el Ejército del Aire y del Espacio refuerza su apuesta por la modernización tecnológica y por una transición energética compatible con las exigencias operativas de la defensa nacional. Según el Ministerio, España se sitúa así en La Vanguardia de la experimentación en combustibles sostenibles para uso militar, en línea con los compromisos europeos y con el objetivo de reducir la dependencia exterior en materia energética.