La Policía Nacional ha realizado una incautación histórica de 1.800 kilos de metanfetamina, impidiendo que el cartel mexicano de Sinaloa utilizara España como punto de distribución de esta droga hacia otros mercados europeos. La operación se inició a principios de 2023 con la intervención de 24 kilos de cocaína oculta en dos lavadoras en Tenerife, conectando este hallazgo con el "principal punto de abastecimiento" de metanfetamina en Europa.
La operación, llevada a cabo por la Unidad de Droga y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional, ha resultado en la detención de cinco personas, incluyendo al líder del grupo, un ciudadano mexicano residente en un chalé en Villena, Alicante. Este lugar se identificó como el principal punto de abastecimiento de drogas sintéticas en Europa. Entre los detenidos se encuentran cuatro ciudadanos españoles, conocidos por la Policía como 'narcotransportistas', y una mujer rumana, pareja de uno de ellos.
La cantidad de metanfetamina incautada, con un valor de "varias decenas de millones de euros", es la mayor intervención de esta droga en España y la segunda más grande en Europa. El comisario jefe de la UDYCO, Antonio Martínez Duarte, ha vinculado esta operación al intento del cartel de Sinaloa de encontrar nuevas rutas debido a la presión policial en otros países europeos. Afortunadamente, esta droga no tiene un consumo masivo en España, pero es ampliamente consumida en países del centro y norte de Europa, así como en Australia.
La investigación comenzó con la detección de 24 kilos de cocaína en dos lavadoras, enviadas a través de una empresa de logística en Madrid. Este hallazgo llevó a la Policía a rastrear los movimientos de la organización, culminando en la detección, el 6 de mayo, de una furgoneta con 224 kilos de metanfetamina oculta mediante un sistema hidráulico.
La furgoneta condujo a los agentes al chalé en Villena, donde se intervinieron 1.500 kilos adicionales de metanfetamina. La operación contó con la participación de los especialistas del GOES (Grupos Operativos Especiales de Seguridad). En total, se llevaron a cabo seis registros en Villena y Puzol, donde se incautaron, además de la droga, elementos de comunicación, documentación, un arma detonadora y dinero en efectivo.
La red de distribución utilizaba métodos sofisticados para el transporte y ocultación de la droga, incluyendo vehículos con sistemas hidráulicos y el uso del sistema del toke, en el que un billete de cinco euros marcado con la fecha de entrega y la cantidad servía como acreditación de las operaciones.
Los investigadores han subrayado que la operación sigue abierta y que aún no se ha determinado si la droga entró en España por el puerto de Valencia u otro lugar. La magnitud de la incautación y las detenciones realizadas representan un golpe significativo para el cartel de Sinaloa y sus operaciones en Europa.