La Unidad Militar de Emergencias (UME) mantiene desplegados a más de 1.100 efectivos en labores de extinción en diez incendios forestales activos en diferentes puntos del país.
Así lo ha confirmado el cabo Antonio Diosdado, integrante de esta unidad, que ha precisado que los militares trabajan en turnos de doce horas directamente en las zonas afectadas por el fuego.
El resto de la fuerza operativa, entre 2.300 y 2.400 militares adicionales, permanece preparado para incorporarse a los relevos o participa en tareas de apoyo como la coordinación de emergencias, la logística y el transporte de material y personal.
Los incendios en los que la UME está interviniendo se localizan en Chandrexa de Queixa-Requeixo, Maceda, Oímbra y A Mezquita, en Ourense; Cangas de Narcea, en Asturias; Puercas y Molezuelas de la Carballeda, en Zamora; Jarilla, en Cáceres; y Teresa de Cofrentes, en Valencia.
Diosdado se encuentra destinado en Zamora, donde el dispositivo militar ha trabajado durante la noche en dos frentes. En Puercas, las labores se han centrado en enfriar las zonas calcinadas y eliminar puntos calientes para evitar la reactivación de las llamas. En Molezuelas, la intervención ha consistido en la construcción de líneas de defensa para proteger las localidades situadas al norte del incendio, con el objetivo de frenar su avance.
Según ha señalado el cabo, las condiciones de la noche han sido favorables para el trabajo de los equipos, lo que ha permitido progresar en las tareas de control. No obstante, la evolución del día dependerá del aumento de las temperaturas, la disminución de la humedad y la posible aparición de rachas de viento.
Aunque se prevé que el viento sea menos intenso que en jornadas anteriores, la subida de las temperaturas podría dificultar las labores. Diosdado ha expresado su confianza en que la reducción momentánea de la velocidad del viento contribuya a estabilizar los frentes y, especialmente, que no se produzcan cambios bruscos en su dirección