La consejera de Familia, Juventud y Política Social, Concepción Dancausa, ha destacado con la recientemente aprobada Ley de Derechos, Garantías y Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia, la Comunidad de Madrid supera "el concepto tradicional de la protección de menores" para pasar a considerar la infancia "en toda su diversidad", con actuaciones "desde todos los ámbitos de la Administración", que implican también entidades locales, tercer sector y ciudadanía en general.
Dancausa se ha pronunciado así durante el acto de presentación de la nueva norma, aprobada el pasado jueves en el Pleno de la Asamblea de Madrid, y que se ha celebrado este martes en el patio de la Real Casa de Correos, sede del Gobierno autonómico.
La ley, que atenderá las necesidades de 1,2 millones de niños y adolescentes de la Comunidad, sustituye a la que hasta ahora vigente, que databa de 1995, para adaptarse a los nuevos "retos y necesidades" de los niños y proteger su bienestar en todas las etapas de la vida.
Entre las novedades del texto, la consejera ha destacado las actuaciones que contempla para la protección de la vida del niño, incluida la etapa de gestación previa al nacimiento, así como de su madre, pero también busca ser proactiva en el derecho de los menores "a tener una familia" y hacer frente al reto que suponen las nuevas tecnologías, que son a un tiempo "una oportunidad", pero "pueden tener efectos negativos si no están bien utilizadas", ha recalcado Dancausa, quien ha animado a las familias madrileñas a acoger menores tutelados en para que puedan disfrutar de un hogar.
La titular de Familia, Juventud y Política Social ha dedicado la nueva ley a María Serrano, miembro de su departamento y artífice de la norma recientemente fallecida, como ha explicado durante su intervención.
Uno de los ejes más importantes del texto, según se ha recordado durante el acto, es la incorporación del derecho de todos los niños a crecer y desarrollarse en el seno de una familia, con lo que "no sólo se prioriza el acogimiento familiar de los menores tutelados frente a su estancia en centros", sino que además se trabaja para prevenir situaciones de vulnerabilidad o desprotección que puedan derivar en la separación de sus padres biológicos.
Asimismo, se regulan por primera vez las entregas voluntarias para la adopción en el momento del nacimiento. La norma también hace hincapié en evitar que los menores de la región sean víctimas de cualquier tipo de violencia, con medidas de sensibilización, prevención, detección y reparación del daño, además de promoviendo entornos protectores en todos los lugares donde los niños desarrollan su vida diaria.
Asimismo, contempla sanciones de hasta 30.000 euros para las personas que incumplan el deber de comunicar las situaciones de violencia sobre un menor que puedan conocer.
En cuanto a la educación, se promueve la escolarización universal y gratuita a niños de hasta tres años y se incluye en los currículos de todas las etapas formación y contenidos para garantizar el aprendizaje de las competencias y habilidades digitales básicas.
Esta medida tiene como objetivo fomentar las buenas prácticas en el manejo de las nuevas tecnologías y evitar los riesgos derivados de su uso inadecuado, lo que se complementa con la exigencia a los editores y publicadores de contenidos de adultos de verificar de manera eficaz la mayoría de edad de sus usuarios o instalar por defecto el control parental en todas las nuevas altas de acceso a internet.
También se consagra una mayor participación de los niños en todos los órdenes de la sociedad, incluida la actividad de las administraciones públicas. Para facilitarla se crearán órganos como el Consejo Autonómico de Participación de la Infancia y la Adolescencia o los Consejos de Derechos en municipios y mancomunidades, en los que los menores tendrán presencia directa.
"Esta ley es fruto del trabajo conjunto de los grupos políticos, de expertos, funcionarios, entidades sociales y de ciudadanos que han hecho sus aportaciones, y nos dota de un marco que garantiza la protección integral de los menores y pone a la familia en el centro de las políticas sociales", ha sentenciado la consejera.
El acto, que ha comenzado y concluido con la actuación del coro del CEIP Nuestra Señora del Lucero de Madrid, ha contado con la intervención de la directora de Incidencia Social y Política de 'Save the Children España', Catalina Perazzo, quien ha celebrado que la nueva norma asuma la defensa del bienestar integral de los menores y la protección frente a la violencia "como uno de los derechos de la infancia".
Por su parte, la joven Mikaela Cilindro ha repasado en un emotivo discurso su experiencia en centros de menores, donde la máxima es "acostumbrarse a desacostumbrarse rápidamente" ante los "cambios constantes" y la "montaña rusa" en que viven.
"Una vida donde nada es para es siempre, donde las ventanas tienen rejas que parece que nunca te van a dejar volar", ha señalado Cilindro, quien ha agradecido la labor de sus educadores durante todos estos años, cuya entrega la ha ayudado a hacer "a cada un de los obstáculos" y a "amar cada uno de los lugares" donde ha vivido.
Al hilo de sus palabras, Concepción Dancausa ha subrayado la importancia de que la Administración acompañe a estos jóvenes más allá de los 18 años, para apoyarlos en proyectos como el de Mikaela, que ahora cursa estudios de Periodismo.
También ha intervenido en el acto otro joven extutelado, Evandolf Cavotage, el cual ha defendido la importancia del acompañamiento, así como la profesora de la Universidad de Comillas Salomé Adorher, quien ha incidido en los aspectos más novedosos de la ley.
La nueva norma, presentada de forma solemne este lunes en la Real Casa de Correos, fue aprobada en la Asamblea el pasado jueves con los votos de PP y VOX y la abstención de Más Madrid, PSOE y Unidas Podemos, que lamentaron que no fuera "más ambiciosa" y llegaron a calificarla de "oportunidad perdida".