El número de trabajadores en expedientes de regulación temporal de empleo procedentes de las modalidades activadas durante la pandemia se situó en febrero en 1.335 personas en la Comunidad de Madrid, lo que supone 301 menos que en el mes anterior. Los datos, difundidos este martes por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, reflejan una nueva reducción de estos mecanismos extraordinarios que marcaron el mercado laboral en los años más duros de la crisis sanitaria.
En enero permanecían en esta situación 592 hombres y 531 mujeres en la región. Del total, 329 trabajadores estaban en ERTE parcial y 794 en ERTE total, según la estadística oficial.
Al cierre de febrero, 936 trabajadores madrileños se encontraban en expedientes por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, los conocidos como ERTE ETOP. De ellos, 520 eran hombres y 416 mujeres. Este tipo de expediente, vinculado a dificultades empresariales ordinarias, concentra la mayor parte de los casos activos en la región.
Por otro lado, 187 personas estaban acogidas a un ERTE por causas de fuerza mayor ajenas a las modalidades extraordinarias aprobadas durante la pandemia. En este grupo se contabilizan 72 hombres y 115 mujeres.
La evolución de los datos confirma la progresiva retirada de los mecanismos excepcionales que se pusieron en marcha para sostener el empleo durante la emergencia sanitaria. La normalización de la actividad económica ha reducido de forma notable el recurso a estos instrumentos, que en su momento evitaron una destrucción masiva de puestos de trabajo y ofrecieron un balón de oxígeno a miles de familias y pequeñas empresas.