La Comunidad de Madrid presentará sus Presupuestos antes del 30 de octubre, cumpliendo con el calendario previsto, y lo hará con unas cuentas que volverán a crecer y a poner el foco en el gasto social. Así lo ha anunciado la consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert, durante un encuentro informativo con medios de comunicación en la sede de la Consejería, donde ha asegurado que el Ejecutivo autonómico está ultimando un proyecto presupuestario centrado en Sanidad, Educación, Servicios Sociales, Transporte y Vivienda.
“Es un presupuesto que de nuevo crece”, ha afirmado Albert, que ha insistido en que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso va a cumplir en tiempo y forma, en contraste con el Ejecutivo central, que no ha presentado aún los Presupuestos Generales del Estado, a pesar de que el plazo legal expiró el pasado 30 de septiembre. “Lo recuerdo cada día al señor Sánchez desde mi cuenta de X”, ha ironizado la consejera, en referencia al incumplimiento del Gobierno central.
Albert ha subrayado que el Gobierno madrileño mantiene su compromiso con el rigor presupuestario y la estabilidad de las cuentas públicas, aunque ha advertido que aún desconocen cuál será el techo de gasto, el objetivo de déficit y el nivel de deuda permitido para las comunidades autónomas. Ha lamentado que el Gobierno de Pedro Sánchez no haya convocado a las regiones ni haya ofrecido aún esa información básica para la planificación financiera.
“Pretenden que el resto no cumplamos nuestras obligaciones porque ellos no pueden presentar los suyos”, ha criticado, al tiempo que ha recordado que todas las comunidades autónomas se encuentran actualmente elaborando sus presupuestos, salvo el Ejecutivo central, que debería dar ejemplo.
El año pasado, el Gobierno regional aprobó unas cuentas de 28.662 millones de euros, un 4 % más que el ejercicio anterior, con récords de inversión en las principales áreas sociales. Albert ha adelantado que el nuevo presupuesto mantendrá esa misma línea de impulso a los servicios públicos, acompañada de una gestión austera y sin subidas de impuestos.
Preguntada por el posible impacto de los aranceles estadounidenses, la consejera ha descartado por el momento que vaya a ser necesaria una intervención pública directa, aunque ha señalado que están atentos a la evolución de los mercados. “No prevemos consecuencias graves para nuestras empresas, pero pedimos que nos comuniquen cualquier problema que surja para poder actuar con rapidez”, ha indicado, al tiempo que ha avanzado que la Comunidad sigue trabajando para diversificar los destinos de exportación de las compañías madrileñas.