Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada por el virus del ébola tras tratar a los misioneros Miguel Pajares y Manuel García Viejo en el hospital Carlos III de Madrid, ha logrado ganar la batalla al ébola. Este domingo le han sido efectuadas las pruebas que han confirmado que la carga viral en la paciente es cero.
La auxiliar de enfermería ha dado negativo en la última prueba PCR, "cero carga viral", ha dicho a los periodistas la portavoz de la familia, Teresa Mesa, tras recibir esta información de los médicos que atienden a la paciente en el hospital Carlos III de Madrid.
Sin embargo, esto no significa que esté libre del virus, ha precisado, ya que requiere de una segunda prueba de confirmación, dentro de 24 o 48 horas, ha dicho la portavoz familiar.
Durante su ingreso y aislamiento, Teresa Romero ha recibido como tratamiento principal el <"text-decoration: underline;">suero hiperinmune donado por la hermana Paciencia Melgar, que superó la enfermedad. Melgar trabajó en Liberia con el misionero Miguel Pajares, pero no fue trasladada junto a él a España en agosto. Fue el 25 de septiembre cuando la religiosa viajó a España para donar el suero al segundo misionero infectado por ébola que fue repatriado, el padre Manuel García Viejo, al que no se le pudo suministrar al fallecer ese mismo día.
La auxiliar de enfermería trató a los dos misioneros, pero según confirmó, fue durante su asistencia a García Viejo cuando pudo contraer la enfermedad al tocarse la cara con los guantes después de retirarse el traje de seguridad.
Dos días después del fallecimiento de García Viejo, el 27 de septiembre, Teresa Romero comenzó sus vacaciones, y ese mismo día afrontó las pruebas de la oposición de auxiliar de enfermería que tuvieron lugar en Madrid. Un día antes, la sanitaria acudió a depilarse a un centro de estética. En ese momento no presentaba, según su declaración, ningún cuadro febril.
Teresa Romero padeció los primeros síntomas el 30 de septiembre. Telefoneó al departamento de Riesgos Laborales del hospital Carlos III pero al asegurar que su temperatura corporal era menos a 38,6 grados no fue internada. El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez, mostró serias dudas de que la información proporcionada por la auxiliar fuese cierta, ya que ese mismo día acudió a un centro de salud de Alcorcón, el municipio en el que residía, y no se identificó como una de las sanitarias que trató a los enfermos de ébola en el Carlos III. Le diagnosticaron gripe y le recetaron paracetamol.
El 2 de octubre auxiliar volvió a telefonear al departamento de Riesgos Laborales de su centro de trabajo, asegurando que su fiebre había subido a 38 grados. Entra en proceso de observación teniendo que comunicar su temperatura corporal dos veces al día.
La fiebre de Teresa Romero baja, debido según los espcialistas al tratamiento con paracetamol recetado en el centro de salud de Alcorcón. El día 3 de octubre comunica que su temperatura es de 36 grados, que no está tomando medicación y niega cualquier incidencia al contactar con los fluidos del padre García Viejo.
Es el día 6 de octubre cuando Romero telefonea al sistema de alertas de salud pública para comunicar que su fiebre es de 37 grados y está acompañada de astenia y mialgias. Una ambulancia SUMMA 112 traslada a la auxiliar a Urgencias del hospital de Alcorcón, donde le realizan las dos pruebas del ébola; que dan resultado positivo. Teresa Romero se convierte en la primera persona infectada de ébola fuera de África.
Teresa Romero fue trasladada a la sexta planta del hospital Carlos III la madrugada del 7 de octubre. El equipo médico ha confiado la recuperación de la paciente al suero hiperinmune de la religiosa Paciencia Melgar.
Teresa Romero afrontó su día más crítico el pasado 10 de octubre, cuando los médicos que la tratan en el hospital Carlos III temieron por su vida. Desde entonces, el virus ha ido desapareciendo en la auxiliar hasta dar negativo este domingo en las pruebas efectuadas al efecto.
El caso de Teresa, la primera paciente contiaga de ébola en Europa, ha provocado cambios en los protocolos de actuación contra la enfermedad.