Las mujeres ocupan el 42,2% de los puestos directivos en empresas del segmento middle-market de la Comunidad de Madrid, lo que supone un incremento de 2,2 puntos respecto al año anterior, según el informe ‘Women in Business 2025’ de Grant Thornton. Esta cifra contrasta con la tendencia a nivel nacional, donde el porcentaje de mujeres en puestos de responsabilidad ha descendido del 40% al 38,4%.
El estudio abarca todo tipo de empresas, desde privadas hasta cotizadas y familiares, y analiza el impacto de la normativa laboral en materia de diversidad de género. Según Aurora Sanz, socia directora de Laboral en Grant Thornton, las empresas deben aprovechar la coyuntura normativa para fortalecer su posición en el mercado y no limitarse a cumplir con las exigencias legales.
El avance de la presencia femenina en la alta dirección varía significativamente según la comunidad autónoma. Cataluña lidera con un 44,2%, seguida de la Comunidad de Madrid con un 42,2%. Aragón (40,9%) y Navarra (39,7%) también presentan cifras destacadas, mientras que regiones como Andalucía (28,3%) y la Comunidad Valenciana (36,1%) han experimentado fuertes retrocesos de 7,7 y 7,9 puntos, respectivamente.
A pesar de estos contrastes, España se mantiene por encima de la media europea y global en representación femenina en puestos de dirección, con un 38,4% frente al 34% registrado en ambos ámbitos. Esta situación coloca al país en la primera posición en Europa y la sexta a nivel mundial.
El informe destaca que la evolución del talento femenino en la dirección empresarial ha sido notable en los últimos años, con un incremento de 4,6 puntos en cinco años y de 12,8 en la última década.
Para Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton, las empresas han comprendido la relación entre diversidad de género y rendimiento empresarial, lo que ha impulsado la adopción de políticas de equidad. No obstante, advierte que la posibilidad de retrocesos no debe desviar los objetivos trazados en materia de igualdad, tanto a nivel nacional como europeo.
Por otro lado, el porcentaje de empresas españolas sin mujeres en la alta dirección se sitúa en el 4,5%, por debajo de la media de la Unión Europea (4,7%), aunque todavía superior al promedio global del estudio (4,1%). En la última década, este porcentaje ha caído en 26,2 puntos, reflejando un cambio significativo en la composición de los órganos de dirección empresarial en España.