La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha acusado hoy a los sindicatos convocantes de la huelga de limpieza en la capital de quemar contenedores y coches y de ensuciar la ciudad en actos vandálicos que ha pedido que finalicen de inmediato.
Preguntada por la huelga en la rueda de prensa posterior a la reunión extraordinaria de la Junta de Gobierno que ha aprobado el proyecto de presupuestos municipales para 2014, la alcaldesa ha comenzado por condenar "de manera tajante" los "actos vandálicos" que asegura que se han producido.
Más adelante, en sucesivas respuestas a las preguntas de los periodistas, ha señalado que "la pasado noche se quemaron 20 coches" y después que "convendría mirar a los sindicatos" y ver cómo se está desarrollando la huelga.
Finalmente ha manifestado: "los sindicatos deben respetar las condiciones de una huelga legal; no deben hacer actos vandálicos y deben respetar los servicios mínimos; y no deben destruir y quemar contenedores y coches particulares".
Ana Botella no tiene dudas de que "Madrid hoy está sucio como consecuencia de los actos vandálicos porque si los sindicatos hubieran mantenido las condiciones de la huelga hoy la ciudad no estaría como está".
Y ha apuntado un dato "curioso": "donde se están produciendo los mayores actos vandálicos es en el centro de Madrid, donde casualmente la empresa adjudicataria no tienen planteado ningún ERE" -aunque también hay huelga-.
En todo caso, ha insistido en que el Gobierno municipal respeta el derecho de huelga "como no podía ser de otra manera" y también "la autonomía de la negociación entre empresas y sindicatos", que, según ha revelado, estaban reunidos en ese momento.
Igualmente, ha reiterado que esta huelga" es consecuencia de la negociación del convenio colectivo y no de la adjudicación de los contratos de limpieza, por lo que ahora el ayuntamiento concentra numerosos servicios y paga a las adjudicatarias por resultados y no por disponer de determinada plantilla para efectuar el servicio.
"Hemos establecido una forma de contratación distinta, que no tiene nada que ver con el pasado, hemos concentrado 39 contratos en uno", ha explicado Botella, que ha añadido: "nunca ha habido en la historia de la humanidad una concentración de tecnología tan grande y eso tiene su traslación en la manera de contratar y debe ir en beneficio de los ciudadanos para hacer unos servicios más eficaces".