El pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este martes su Ordenanza de Derogación Normativa, que suprime 23 normas "obsoletas, tácitamente derogadas o que han caído en desuso" y deja sin efecto otros 90 acuerdos, decretos y resoluciones del Consistorio.
Se eliminan así varias normas cuyo contenido es anacrónico, pues regulan cuestiones como el trabajo de los serenos o las reglas para incorporar maleteros a los carruajes.
También ordenanzas preconstitucionales o relativas a cuerpos u órganos ya inexistentes, como el Centro Madrileño de Investigación en Pedagogías, inactivo desde hace décadas.
Además, tras la revisión de 648 disposiciones administrativas de segundo nivel (acuerdos, decretos y resoluciones) se han detectado 90 que quedaron sin efecto de forma tácita, y que ahora quedan expresamente anulados.
La ordenanza contiene una disposición final que incorpora a la Ordenanza General de Protección del Medioambiente Urbano, de 1985, el carácter de agentes de la autoridad de los agentes de parques.
El texto ha sido aprobado con el voto a favor de todos los grupos salvo el mixto, que se ha abstenido en la votación.