La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha afirmado, a propósito de la reunión que mantuvo este miércoles con la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, para intentar acercar posturas sobre la 'ordenación' de las manifestaciones en el centro de la capital, que "no hay tregua" entre las dos "porque nunca hubo ninguna guerra".
Cifuentes ha hecho estas declaraciones a los periodistas en Getafe, al ser preguntada por el "carácter privado" del almuerzo que mantuvo con la alcaldesa después de una semana de discrepancias y de cruce de declaraciones sobre las manifestaciones que se producen en Madrid.
Al respecto, la delegada del Gobierno ha insistido en que fue un encuentro privado, como mantiene con otros cargos públicos con los que comparte responsabilidades, y que se desarrolló "de forma satisfactoria".
Tras señalar que el objetivo de la reunión era "llegar a acuerdos", Cifuentes ha añadido que, a partir de ahora,la Delegación del Gobierno va a mantener una relación "muy estrecha" con el Ayuntamiento de Madrid para conciliar los derechos de lo que quieran manifestarse con los del resto de ciudadanos que no quieran hacerlo.
Preguntada sobre si ya se puede hablar de una tregua entre las dos, ha respondido: "no hay tregua porque nunca hubo ninguna guerra".
En este sentido, Cifuentes ha subrayado que lo que ha habido es una "puntual discrepancia de opiniones", lo cual, según ella, no tiene por qué ser negativo.
Todas las administraciones trabajamos buscando los aspectos que pueden ser más beneficiosos para los ciudadanos y, dentro de eso, ha proseguido, "puede haber discrepancias y debe haberlas al igual que puntos de acuerdo". Por ello, ha insistido en que no hay tregua porque no ha habido lucha previa.
Al ser preguntada sobre si ha habido un acercamiento de posturas entre ella y Botella en cuanto a la limitación de los espacios de las manifestaciones, Cifuentes ha respondido que no es una cuestión de acercamiento, sino de ver cuál es la situación actual y la posición que marca la legislación vigente.
Todo ello, ha continuado, con el "objetivo común" de compatibilizar el derecho constitucional a manifestarse con el derecho de los ciudadanos a poder transitar por la ciudad.
Para ello, la delegada del Gobierno ha afirmado que va a trabajar de manera "muy estrecha" con el Ayuntamiento de Madrid, aunque ha negado que se haya fijado un calendario en la reunión.
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, no ha querido desvelar muchos detalles de la reunión. Solo ha adelantado que la Delegación verá "caso por caso" cada comunicación de manifestación que reciba.
Esto es prácticamente lo único que la alcaldesa ha dado a conocer este jueves, en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal de su Gobierno, sobre la "reunión a la hora de la comida" que mantuvieron este miércoles para abordar su propuesta de "ordenar" las manifestaciones en el centro de la ciudad.
Sí ha asegurado que salió con una sensación "buena" pero no ha querido entrar en absoluto en la posibilidad de que hubieran hablado sobre las discrepancias que ambas han mantenido en los últimos meses y ni siquiera ha querido informar de dónde ni con qué otros asistentes comieron.
Incluso ha llegado a calificar esos datos como "anecdóticos" y "perfectamente ininterasantes".
"Lo fundamental es que tenemos un interés común en que se puedan hacer compatibles los derechos de los madrileños a hacer su vida normal en su ciudad con el derecho de manifestación", ha repetido en varias ocasiones a las reiteradas preguntas que se le han hecho al respecto durante la rueda de prensa.
Igual que ha repetido que el objetivo es hacer ese trabajo de forma "cada vez más coordinada". "Vamos a trabajar caso por caso, como siempre se hace, para hacerlo de la manera más coordinada posible y que tenga mejores efectos para la vida diaria de los madrileños, haciéndolo siempre compatible con el derecho de manifestación", ha declarado en una ocasión.
En otra ha afirmado: "hemos tenido una reunión de trabajo en la que hemos puesto encima de la mesa cómo podemos trabajar de la manera mas eficaz posible para hacer compatibles el derecho de los madrileños a hacer su vida normal con el derecho de manifestación".
O en otro momento: "la Delegación del Gobierno va a estudiar, como ha hecho siempre, caso por caso para tratar de conjugar la vida diaria de los madrileños con el derecho de manifestación".
Preguntada cómo justificaba no facilitar información previa ni prácticamente tampoco a posteriori de una reunión en la que dos administraciones abordaban asuntos de interés para los madrileños, la alcaldesa ha contestado: "durante todo el día me reúno con gente precisamente para hablar sobre Madrid porque es mi trabajo".
"Como el trabajo de la Delegación del Gobierno en Madrid es también trabajar sobre Madrid. Hemos tratado lo que afecta a todos los madrileños. Yo trabajo todo el día por los madrileños", ha manifestado.
Fuentes conocedoras de la reunión indicaron ayer que Ana Botella y Cristina Cifuentes tenían previsto almorzar juntas en la sede del Ayuntamiento de Madrid, el Palacio de Cibeles, aunque varios medios publican hoy que el encuentro tuvo lugar finalmente en el pabellón de los Jardines de Cecilio Rodríguez, un espacio de titularidad municipal en el parque del Retiro.