El 40% de los policías municipales de Madrid ha sido agredido en el último año

El 40% de los policías municipales de Madrid ha sido agredido en el último año

Cuatro de cada diez policías municipales de Madrid aseguran que han sido agredidos durante el último año, en su mayoría mediante golpes con las manos, y casi todos -el 89,9 %- dicen que han sufrido agresiones en algún momento de su carrera, según se refleja en un estudio del sindicato CSIF.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios ha hecho público este miércoles un estudio basado en una encuesta realizada entre mayo y junio pasados entre 500 de los aproximadamente 6.000 agentes que conforman la Policía Municipal de la capital.

El estudio revela que el 89,9 % de los encuestados ha sido agredido en alguna ocasión en su vida profesional, y que en el último año ha sido atacado de diversas maneras el 37,5%.

En el 61,3% de los casos se trata de agresiones con las manos; en el 33,3%, de agresiones con armas blancas y en un 5,3% con armas de fuego.

Según la encuesta, casi siete de cada diez policías consideran que su dotación de servicio es insuficiente, y que la cifra es aún mayor cuando se les pregunta sobre la formación que les ofrece la Administración: nueve de cada diez encuestados opinan que esta es incorrecta.

En cuanto a si los agentes se sienten protegidos jurídicamente por la Administración, el 99,4 % de los encuestados considera que no, y el 98,2 % entiende que la actitud pública de sus jefes políticos sí puede tener influencia positiva o negativa en las posibilidades de ser agredidos.

Para CSIF este estudio refleja "el alto grado de agresividad al que estos profesionales se ven sometidos en su día a día" y revela "un perfil profesional sometido a fuertes presiones en su día a día, con una formación no escasa, pero si mal enfocada por parte de los responsables de su gestión".

Por eso el sindicato seguirá reclamando a las diferentes instituciones la mejora y actualización de la dotación material a los agentes policiales, como por ejemplo el uso de dispositivos eléctricos de inmovilización, homologados y ajustados a la legislación española.