El Ayuntamiento de Madrid comenzará en junio la restauración integral de la Fuente de Cibeles, programada para llevarse a cabo tras la visita del Papa León XIV, que tendrá lugar del 6 al 8 de junio.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, no especificó los lugares que figuran en la agenda del Papa, aunque la vicealcaldesa, Inma Sanz, insinuó que el área de Cibeles podría ser un punto central en los actos programados. El regidor afirmó que el Ayuntamiento ha estado colaborando "desde el primer momento" con la Conferencia Episcopal y el Arzobispado para ultimar los detalles de la visita y asegurar que la ciudad ofrezca un entorno adecuado para los eventos relacionados con el Pontífice. En este marco, y considerando las posibles afectaciones en el centro de la ciudad, se ha decidido retrasar el inicio de las obras en la fuente hasta después de la estancia del Papa. "Sin duda, comenzaremos después de la visita del Papa, ya que es previsible que haya alguna afectación en esa zona", explicó Inma Sanz en una rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno.
A pesar de que las obras se llevarán a cabo dentro del perímetro del monumento y no se prevén cortes de tráfico, el Ayuntamiento considera prudente esperar para no interferir en la organización del evento. La restauración de la Fuente de Cibeles será la más ambiciosa en su historia reciente. Según indicó la vicealcaldesa, tras realizar estudios preliminares en el primer semestre del año pasado, los técnicos municipales determinaron que era necesario llevar a cabo una reforma "más estructural, más integral".
"Es uno de nuestros símbolos más icónicos de la ciudad y, más allá de algunas recuperaciones que se han realizado en tiempos recientes, era necesario abordar una reforma más profunda", subrayó Sanz. La intervención, que cuenta con un presupuesto cercano a los 400.000 euros, abarca la redacción del proyecto, la ejecución y los trabajos de conservación, y se estima que durará cinco meses, por lo que podría finalizar a finales de este año.
La fuente, esculpida en mármol de Carrara en el siglo XVIII, ha estado expuesta a las inclemencias del tiempo durante casi 250 años. A lo largo de este tiempo, ha sufrido contaminación, erosión causada por aves, actos vandálicos y el desgaste natural del tiempo. Aunque su estructura se mantiene sólida y no hay riesgo para su estabilidad, los técnicos han identificado fisuras en algunos elementos metálicos que refuerzan la escultura, los cuales fueron sellados en 2016 y que ahora serán revisados nuevamente.
El plan de restauración incluye una limpieza exhaustiva de cada pieza, utilizando técnicas específicas según la zona y el material. Se eliminará el polvo mediante soplado suave, se retirarán costras de suciedad y musgo con mayor presión cuando sea necesario, y en los casos más difíciles se podría utilizar tecnología láser. También se aplicarán tratamientos biocidas para eliminar microorganismos y se intervendrá en los elementos metálicos afectados por corrosión. Uno de los objetivos es unificar el tono del conjunto para homogeneizar las restauraciones anteriores y devolver a la diosa y a sus leones una apariencia más blanca y uniforme.
En enero, el Ayuntamiento incluyó la restauración de la Fuente de Cibeles en el Programa de Patrocinios de la Ciudad de Madrid 2026, una iniciativa que permite a entidades privadas participar en la financiación de proyectos culturales, patrimoniales y urbanos. Inma Sanz confirmó que el patrocinador será L’Oréal, que aportará 370.000 euros, casi la totalidad del coste de la intervención, que asciende a 400.000 euros. "Es relevante continuar con estos procesos de colaboración público-privada, para que podamos tener la fuente en su máximo esplendor sin que suponga un gran coste para los madrileños", afirmó.
No es la primera vez que la multinacional colabora con el Ayuntamiento en la restauración de un símbolo madrileño. A finales de 2024, participó en la recuperación de la Fuente de Neptuno, donde cubrió el 73 por ciento del coste total (100.000 de los 137.000 euros), además de los gastos de la lona que cubrió el monumento durante las obras. En aquella ocasión, la empresa pudo incluir publicidad en el telón junto a un diseño del ilustrador Javier Mariscal, mientras que el Ayuntamiento mantuvo la dirección técnica de los trabajos. La compañía también ha estado involucrada en otras intervenciones patrimoniales de renombre internacional, como la restauración de la Catedral de Notre Dame tras el incendio de 2019.