El Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha este mes su primer programa de prevención de la violencia urbana con el objetivo de evitar que los jóvenes de la ciudad se integren en bandas violentas y favorecer la convivencia en los barrios de la ciudad.
Así lo ha indicado el delegado del área de Familias, Igualdad y Bienestar Social del Consistorio madrileño, Pepe Aniorte, que ha detallado que este programa, cuya puesta en marcha se anunció en julio del año pasado, está dotado con 1,2 millones de euros y contempla la creación de equipos multidisciplinares con formación y experiencia en mediación en barrios de Madrid con ocupación de grupos en espacios públicos.
Los equipos ya están trabajando en la detección de las zonas de riesgo susceptibles de intervención y en el análisis de los grupos detectados, así como iniciando la colaboración con todos los agentes del ámbito local implicados en los procesos de convivencia y el resto de las administraciones competentes en materia de jóvenes en riesgo o conflicto social.
Aniorte ha asegurado que el servicio es muy innovador y tiene carácter preventivo y se enfoca en evitar que los jóvenes con perfiles más complejos entren en las bandas y terminen cometiendo actos delictivos, que, ha subrayado, "ya serían competencia de la policía".
Por su parte, la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, ha destacado en declaraciones a los medios la colaboración municipal con la Delegación del Gobierno y con la Policía Nacional para facilitarles el cumplimiento de sus competencias, y ha destacado la importancia del nuevo programa "con un marcado carácter social para prevenir la violencia entre los jóvenes".
Entre los objetivos concretos del programa destaca promover la participación pacífica de los jóvenes en el desarrollo de sus barrios, favoreciendo la comunicación con el resto de la ciudadanía, facilitar a los jóvenes las habilidades sociales y recursos personales necesarios para resolver sus dificultades y conflictos cotidianos de forma pacífica.
También favorecer su acceso a actividades formativas que posibiliten su cualificación laboral y el acceso a itinerarios de empleo.
De esta manera, el programa busca prevenir la incorporación de los jóvenes en grupos conductas violentas y xenófobas, promoviendo alternativas que favorezcan su inclusión social y proporcionar apoyo profesional y acompañamiento social a las víctimas de violencias urbanas en el proceso de interposición de la denuncia pertinente.
Otra de las funciones de los equipos será acompañar a jóvenes que hayan sido víctimas de violencia en el proceso de denuncia y de recuperación.