El cementerio de la Almundena recupera la normalidad sin aglomeraciones

El cementerio de la Almundena recupera la normalidad sin aglomeraciones

El madrileño cementerio de la Almudena, el más grande de España, recupera la normalidad este 1 de noviembre después de que el año pasado la pandemia redujera las visitas al mínimo, sin embargo la afluencia es inferior a otras ocasiones y es que, admiten quienes se acercan, "la tradición se está perdiendo".

"Hace cuatro o cinco años esto estaba llenito, se está perdiendo la tradición", lo dice Lorenzo que todos los años se acerca a la Almudena porque le resulta reconfortante poner flores en la tumba de su mujer aunque lamenta, "es una visita que no es, porque no la ves".

También Yolanda, una de las dueñas de la floristería situada en las puertas del cementerio, una ubicación privilegiada, reconoce que no está viniendo tanta gente como esperaban y explica que otros años, a media mañana, ya había una afluencia importante de visitantes que previamente pasaban por el puesto a comprar flores.

No obstante, confía en vender este día de Todos los Santos el 80 por ciento del producto y superar la "catástrofe" de 2020 que fue "un año que pasó como si no hubiera existido, una desgracia para todos los floristas".

Y es que la tradición de este día se interrumpió drásticamente en pandemia, cuando los aforos y los controles de seguridad desanimaron a los más asiduos, y ahora toca recuperarse poco a poco y es que los madrileños han optado por acudir de manera escalonada desde el inicio del puente y lo seguirán haciendo, según dicen los dueños de las floristerías adyacentes, hasta el próximo martes, 9 de noviembre, festividad de la Almudena.

Sin embargo, hay quien se acerca a este cementerio todos los 1 de noviembre. Es el caso de Rosa, que tiene enterrados a sus abuelos y a su madre, y que, salvo en 2020, nunca faltó a la cita. Y es que Rosa acude al camposanto dos veces al año: el Día de Todos los Santos y en el cumpleaños de su madre.

Comenta que no es practicante pero le resulta reconfortante acudir al cementerio, más ahora que al aire libre se puede estar sin mascarilla, estar un rato e irse porque, dice, "hay que ocuparse de los que se han ido".

"Me gusta venir al cementerio el día 1, limpio la piedra de la sepultura y cuando veo que alguna letra está peor la pinto y pongo flores", explica Rosa, que se emociona cuando recuerda el vacío que le supuso el 1 de noviembre de 2020, por lo importante que para su madre era que ese día visitase su tumba.

A las puertas de la Almudena, trabajadores de la Empresa Municipal de Servicios Funerarios y Cementerios del Ayuntamiento de Madrid ha desplegado una pancarta, firmada por CCOO, en la que puede leerse: "No a los despidos y sanciones, basta de represión en la funeraria municipal. Readmisión ya".

En declaraciones, el presidente del comité de empresa, Manuel Carmona, ha explicado que la movilización en este día es para denunciar la carencia de personal de funeraria y, en concreto, que en el cementerio de la Almudena haya habido que "anular horarios de enterramiento por falta de personal".

Además, han denunciado la represión a trabajadores de la funeraria, con 25 sanciones en un año y el despido del director de cementerios de la Almudena sur.