El pleno pide medir el impacto de Madrid Central

El pleno pide medir el impacto de Madrid Central

El pleno del Ayuntamiento de Madrid ha pedido medir el impacto -económico, de tráfico y en la contaminación- de Madrid Central y, aunque el grupo Ahora Madrid se ha quedado solo rechazando esta propuesta del PP, la delegada de Medioambiente y Movilidad, Inés Sabanés, ha garantizado los controles.

Ahora Madrid no ha apoyado la proposición, que además de exigir controles alude al rechazo ciudadano a Madrid Central, al considerarla de "mala fe", pero la propuesta ha sido aprobada con el voto a favor de PP y Ciudadanos y la abstención del PSOE, que este martes no ha votado junto al Gobierno de Manuela Carmena, como es habitual en lo referente a las restricciones al tráfico.

La delegada de Medioambiente y Movilidad ha lamentado la insistencia del PP en criticar Madrid Central "a golpe de simplismo, de mala fe y de manipulación", y lo ha instado a que trabaje "un poco más en favor de la salud y menos en favor de los coches".

La delegada ha asegurado que el Ayuntamiento hará una "valoración continua" del efecto del proyecto de movilidad, con medidores de vías perimetrales, de usuarios de transporte, de ocupación de parkings o de impacto en el comercio, datos que serán analizados en una mesa sobre Madrid Central "que se va a constituir".

Además, Sabanés ha argumentado que, cuando el PP gobernaba y proyectó el soterramiento de la M-30, las primeras Áreas de Prioridad Residencial (APR) o las peatonalizaciones de las calles Preciados o Fuencarral, no existieron informes.

Según la edil, la UE apenas ha dado un "último respiro" al Consistorio gracias a Madrid Central, porque los Gobiernos de Alberto Ruiz-Gallardón y Ana Botella "engañaron a la UE" al no aplicar una normativa medioambiental vigente desde 2010.

La concejal del PP Inmaculada Sanz ha asegurado por su parte que "la ordenanza que recoge este proyecto es probablemente ilegal" y ha exigido al Gobierno que le diga "con datos empíricos" a los ciudadanos "cómo va a empeorar" la capital.

La 'popular' ha estimado "especialmente sangrante" que el Ayuntamiento defienda que el tráfico no variará sustancialmente en Chamberí y los otros distritos que conforman el perímetro de Madrid Central, y ha pedido poner "encima de la mesa" informes en lugar de "postulados sectarios".

Pese a compartir la necesidad de controles, el edil socialista Chema Dávila ha criticado que el PP haya rechazado una enmienda del PSOE-M que pedía reforzar el transporte público, un estudio de movilidad o una mesa de evaluación con presencia de la Comunidad de Madrid.

"Les importa un bledo la movilidad en la ciudad de Madrid (...) ustedes se dedican a hacer otra cosa, a hacer ruido, a crear confusión, a hacer un debate enfangado, no vamos a entrar en su juego", ha afirmado Dávila, a quien el PP le ha dicho que se "aclare".

Por su parte el edil de Ciudadanos Sergio Brabezo ha puesto el acento en el coste de Madrid Central, que ha cifrado en 23 millones de euros -entre los que incluye la reforma de la Gran Vía y otras obras- y ha pedido replantear una medida que a su juicio solo daña a los madrileños.

A tres días de la entrada en vigor de Madrid Central, el Pleno de Cibeles ha pedido medir, a partir del arranque de esta medida, el tráfico, el ruido y la contaminación en los distritos colindantes y en la M-30, así como el impacto económico en la actividad económica y el empleo de las restricciones, que el Gobierno autonómico y el grupo municipal del PP buscan frenar en los tribunales.

Madrid Central, transformará a partir del próximo viernes, la forma de moverse en la capital, puesto que ya solo Irán al centro en coche sus vecinos e invitados, los vehículos no contaminantes y quien estacione en un aparcamiento.