El radar de tramo instalado entre el P.K. 4+000 y el P.K. 5+750 de la A-5 a su entrada en Madrid (Paseo de Extremadura) comenzará a sancionar a los conductores que rebasen los 70 kilómetros por hora, al finalizar los dos meses de aviso en los que ha habido más de 27.000 superaciones.
Este radar es uno de los elementos con los que el Gobierno de Manuela Carmena pretende pacificar este tramo de la A-5, junto con la instalación de semáforos -ya en funcionamiento- y, en el futuro, un nuevo carril-bus.
El objetivo del Ejecutivo de la capital es reducir la velocidad para mejorar la seguridad vial de los vecinos en "una zona de alta siniestralidad", así como la habitabilidad de esta zona, por la que pasan 150.000 vehículos cada día, con el consiguiente ruido que afecta sobre todo a los vecinos de Batán.
Desde el pasado 15 de febrero, cuando comenzó a funcionar el dispositivo, los infractores han recibido un aviso en su domicilio: hasta el 10 de abril se han detectado 27.712 superaciones de la velocidad media.
Como detallan fuentes municipales, en el aviso se informaba del tipo de sanción, cuantía de la multa y en su caso, puntos del carné de conducir que le serían detraídos en el periodo ordinario de sanciones, que arranca mañana.
El plan municipal para pacificar este tramo -radar y semáforos- ha recibido las críticas, sobre todo, de PP y Ciudadanos, que proponen soterrar la A-5 a su llegada a Madrid, mientras que el PSOE pide un mayor diálogo con los Ayuntamientos del sur, como Móstoles, que rechaza esta medida.