Izquierda Unida pide frenar la Operación Chamartín para proteger el interés general

Izquierda Unida pide frenar la Operación Chamartín para proteger el interés general

Izquierda Unida ve "imprescindible frenar" la Operación Chamartín, el desarrollo urbanístico del norte de Madrid, porque a su juicio se pone en riesgo el interés general al no estar garantizada la "gestión eficiente del patrimonio público" y por las "regalías" al promotor privado, Distrito Castellana Norte.

Así lo defienden en una tribuna publicada este lunes en El País el coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón y Carlos Sánchez Mato, concejal en el Gobierno de Manuela Carmena en Madrid, que piden frenar la operación y dar acceso a la documentación.

Ambos aseguran que las renovaciones de los contratos firmados entre Adif, propietaria de la mayoría de los terrenos y la promotora Distrito Castellana Norte -formada por el BBVA y la Constructora San José- para la venta del suelo y su posterior urbanización "han permitido hacer un gran negocio privado a costa de lo público".

Y aluden a un informe jurídico de Renfe que en 2011 llamaba a resolver el convenio al ser "lesivo", que según ambos dirigentes no impidió que se incrementasen "las regalías" a DCN.

Este partido defiende que con el precio acordado por los suelos Adif deja de ganar 1.000 millones de euros y ve un "perjuicio económico" en el plazo de 20 años para pagar, con un recargo del 3 % anual.

También critican que las administraciones asuman la construcción de "infraestructuras singulares" y también el pago de indemnizaciones a los antiguos propietarios, a quien se expropió este suelo, en caso de existir

Por ello defienden que el "verdadero problema es seguir adelante" con este proyecto, que, denominado ahora Madrid Nuevo Norte y pendiente desde hace dos décadas, está previsto que llegue al pleno del Ayuntamiento de Madrid para su aprobación el próximo mes de marzo.

Pese a que el Gobierno de Manuela Carmena ha reducido la edificabilidad respecto al plan del PP, esta operación divide a su grupo, con tres ediles de IU y otros tres de Ganemos y Anticapitalistas, que también se oponen tres.

Los críticos ven en esta operación un pelotazo urbanístico, unas divisiones que se agravan debido a la cercanía de las elecciones y la crisis abierta entre Podemos y Más Madrid.