La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha pactado con su homóloga en el Ayuntamiento de Getafe, Sara Hernández, buscar una solución de consenso para el poblado chabolista de El Ventorro de la Puñalá, ubicado en el término municipal de Madrid aunque muy cercano a Getafe.
A pesar de que el poblado fue derribado en su mayor parte durante el mes de diciembre de 2013, los escombros permanecen en la zona, donde también continúan cuatro familias que siguen viviendo en él.
El grueso de las familias que vivían en El Ventorro abandonaron el poblado del distrito de Villaverde en el pasado mes de enero, cuando se puso fin al último gran núcleo de infraviviendas de la capital en virtud de un convenio firmado en 2008 entre el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.
El poblado quedó eliminado como antes había ocurrido con los poblados de El Cañaveral, Santa Catalina y Mimbreras II, pero en la zona permanecen todavía cuatro familias.
Hernández ha explicado que el Ayuntamiento de Getafe ha realizado "un análisis exhaustivo de la situación de El Ventorro", al que considera como "la puerta de entrada a Getafe y, en concreto, al barrio de Perales del Río".
La regidora ha acordado con Carmena buscar "una solución para las cuatro familias", puesto estas se encuentran viviendo en un entorno que "no es el que ofrece mayor calidad de vida ni estabilidad social y familiar".
Una vez que estas familias hayan sido reubicadas, Hernández ha afirmado que será el momento de "eliminar los escombros que actualmente están allí".
Sin embargo, tras la comparecencia de ambas alcaldesas, un vecino de Perales del Río presente en el acto ha solicitado que primero se retirasen los escombros y después se buscara el realojo, porque "este es un proceso que no es de hoy para mañana".
Una propuesta que Carmena ha agradecido personalmente y que ha considerado "muy buena idea".
De cara al futuro, Hernández ha pedido a la alcaldesa de la capital que "esté pendiente" para evitar la proliferación de nuevas infraviviendas en El Ventorro, para lo que se ha llegado a un acuerdo de colaboración entre la Policía Local de ambos municipios para desarrollar la vigilancia en la zona.