Las AMPAS y los vecinos piden que el Calderón sea demolido cuando no haya colegios

Las AMPAS y los vecinos piden que el Calderón sea demolido cuando no haya colegios

Un grupo de asociaciones de padres y de vecinos solicitan al Ayuntamiento de Madrid que la demolición prevista del estadio Vicente Calderón sea acometida "en periodo no lectivo" puesto que afectará a 3.200 alumnos de cuatro centros escolares y a un centro de salud.

 

En una nota de prensa remitida hoy, las AMPAS de los centros educativos Tomás Bretón (CEIP), Gran Capitán (IES), Joaquín Costa (CEIP) y Escuela Infantil El Alba piden al Ayuntamiento que la demolición del estadio se lleve a cabo en periodo no lectivo, "de acuerdo -dicen- al compromiso público del Área de DUS con el vecindario y asociaciones del barrio".

Esta petición obedece a la necesidad de "reducir la exposición negativa de la población del entorno a las obras y, especialmente, los estudiantes de los centros escolares próximos", dicen las asociaciones.

Estas organizaciones consideran que durante el período lectivo serán superados los niveles sonoros legales y que estará por encima de los límites la emisión de partículas en suspensión.

"Exigimos al Ayuntamiento que tome las medidas necesarias para velar por el bienestar y la salud de la ciudadanía y, en particular, de la población especialmente vulnerable, la infantil y adolescente, que pasa la mayor parte de su jornada escolar en los espacios colindantes al área" próxima al Calderón, dice la nota.

Y añaden que pese al compromiso público del Área de Desarrollo Urbano Sostenible (DUS), las fechas previstas para la demolición, en dos fases, van de noviembre próximo a marzo del 2019, y entre septiembre y diciembre de 2019, tiempo que transcurre -dicen- "casi en su totalidad, en periodo lectivo, dejando el periodo vacacional más largo (el estival) libre de obras".

Las asociaciones reclaman además el establecimiento de un calendario "claro y limitado en el tiempo" para el desvío de la M-30 durante las obras de demolición y la habilitación de barreras acústicas para minimizar el impacto sonoro que generará la proximidad del tráfico de vehículos a los centros escolares y viviendas afectadas por dicho desvío.

Otra de las peticiones de las AMPAS tiene que ver con la puesta en marcha de un plan específico de Salud Ambiental durante la ejecución del Proyecto de Urbanización con el propósito, entre otros, de vigilar que no sean sobrepasados los límites legales de contaminación u otros riesgos para la población.