El nuevo Campus Asociativo de Madrid dará cabida, desde 2020, a las más de 2.200 asociaciones y el centenar de federaciones y confederaciones que trabajan en la capital en cuatro pabellones actualmente en desuso en la Casa de Campo, cuya rehabilitación cuenta con un presupuesto de 9 millones de euros.
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena y el delegado de Coordinación Territorial y Cooperación Público-Social, Nacho Murgui, han presentado este lunes el nuevo campus asociativo, cuyas obras arrancarán en marzo y se extenderán un año, por lo que su puesta en marcha dependerá del Gobierno municipal que salga de las elecciones municipales de mayo.
El interior de estos cuatro edificios edificados en la década de los 50 se reformará para crear nuevos compartimentos y albergar así la Escuela de Formación, el Centro de Recursos para el Asociacionismo (CRAS!), espacios de coworking, despachos o una biblioteca técnica, un café teatro, un restaurante o espacio de exposiciones, o un salón de actos a disposición de las asociaciones.
Todo ello distribuido en los pabellones Valencia -1.444 metros cuadrados y 2,9 millones de presupuesto-, el denominado Ministerio de La Vivienda -1.030 metros cuadrados y 2,6 millones de presupuesto, Icona II -554 metros cuadrados y 1,06 millones- y el Icona I -502 metros cuadrados y 1,5 millones-, hasta ahora en desuso.
"Es un campus asociativo, no una casa de asociaciones, es un elemento de futuro", ha reivindicado la alcaldesa, que considera que hay que profundizar en la democracia con nuevas formas "masivas" de participación, como un antídoto para el cuestionamiento que a su juicio se está haciendo de la credibilidad de la democracia.
Con el Campus Asociativo el Ayuntamiento de Madrid "pone con toda la modestia las condiciones objetivas para que todo ese movimiento salga adelante", ha agregado Carmena.
El delegado de Cooperación Territorial, Nacho Murgui, ha resaltado que este Campus salda "una deuda histórica con el movimiento asociativo" de Madrid, que a su juicio no ha recibido el reconocimiento que merece por parte de las instituciones.
Con este nuevo Campus, el Ayuntamiento de Madrid sigue la estela de ciudades de la región como Alcobendas o Rivas Vaciamadrid, pero también de urbes como Los Ángeles, Berlín o Amsterdam, donde el movimiento asociativo sí cuenta con espacios de referencia.
Quienes quieran acceder a un espacio, ha detallado el edil de Ahora Madrid, lo harán mediante la ordenanza de cesión, con la que se han cedido ya a colectivos y asociaciones 13 espacios a los que próximamente se sumarán otros siete.
Las entidades que accedan a la Casa de Campo serán representativas del movimiento asociativo, ya que el "espacio es limitado", por lo que se tendrá en cuenta su tiempo en funcionamiento o su número de socios.
El delegado de Coordinación Territorial, exponente también del asociacionismo por su etapa al frente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) confía en que, aunque pueda cambiar la coyuntura política, por "lealtad" se mantenga el "compromiso institucional" con un proyecto "razonable".
"Nos hubiese gustado avanzar más en el proyecto para dejarlo más consolidado", ha admitido Murgui, quien ha adelantado que la Escuela de Formación del Asociacionismo es un proyecto que se llevará al pleno para su votación y que contará con mayoría, pues tiene el respaldo del PSOE-M, cuyo edil Ramón Silva ha participado hoy en la participación del proyecto.
Además, como la Casa de Campo está protegida como Bien de Interés Cultural, en todo caso los proyectos que alberguen estos pabellones tendrán que respetar los usos, culturales, gastronómicos, de convenciones y exposiciones ha detallado Murgui en un acto en el que también ha participado el vicepresidente del Consejo Sectorial de Asociaciones, Camilo Jené.