Las calles con más saturación de ruido, sin música durante La Paloma

Las calles con más saturación de ruido, sin música durante La Paloma

Una treintena de bares situados en las zonas más saturadas del barrio de La Latina, en el madrileño distrito de Centro, tienen vetado poner música en las barras que han instalado en la calle por la celebración de la virgen de La Paloma por ser las zonas con mayor contaminación acústica.

Son un total de 38 locales, situados en la calle Almendro, en la Cava Baja, en la plaza del Humilladero y en Bailén, espacios incluidos todos ellos en la zona de protección acústica especial de Centro, que se aprobó el pasado mes de abril con el voto en contra de PP y de Ciudadanos.

Ante las peticiones vecinales, el Gobierno de José Luis Martínez-Almeida ha prohibido la música en las barras de los bares situados en las zonas de alta superación de los límites -con más de diez decibelios- pues esta normativa establece tres zonas de limitaciones en función del nivel de ruido.

Fuentes del área de Medioambiente y Movilidad, que encabeza el concejal popular Borja Carabante, han señalado a Efe que la música se ha autorizado "en las barras de apoyo en aquellas calles donde no hay una alta superación de los objetivos de calidad acústica" y ha agregado que los hosteleros afectados por la limitación conocían la situación desde principios de mes.

Señalan además que tampoco el anterior Gobierno había autorizado la música en estos locales y añaden que "otra cuestión es que permitiera el uso del sonido al no levantar ningún acta denuncia".

El Consistorio madrileño subraya además su compromiso "con la reducción de los niveles de ruido en la ciudad tratando de equilibrar las necesidades de los vecinos y su descanso con el disfrute del ocio".

Y se compromete a trabajar "en la normativa para que en próximos eventos se pueda permitir la música en toda la zona de forma excepcional".

Así se hace por ejemplo para la celebración del Orgullo LGTBI en Chueca, cuando a través de un acuerdo de Junta de Gobierno se suspende temporalmente la aplicación de la normativa que pone coto al ruido.