Lissavetzky exige un plan para erradicar el mal olor de la incineradora de Valdemingómez

Lissavetzky (PSM) denuncia el olor "insoportable" que emana de Valdemingómez

El Grupo Municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid ha denunciado este jueves el olor "insoportable" que emana de los vertederos, las plantas de compostaje y la incineradora de Valdemingómez, que "afecta negativamente a la calidad de vida" de más de 200.000 habitantes del sur y el sureste de Madrid.

El portavoz del grupo, Jaime Lissavetzky, dice en una nota que por este motivo ha solicitado al Ayuntamiento que active un Plan de Descontaminación y Mejora Ambiental del Parque Tecnológico de Valdemingómez, con el fin de que se reduzcan los malos olores que soportan los vecinos de Perales del Río, Ensanche de Vallecas, Villaverde y Vicálvaro.

La fetidez "empeora en verano porque los vecinos tienen abiertas las ventanas de sus viviendas y porque el calor descompone más rápidamente las más de 4.000 toneladas diarias de basura que entran en el vertedero y las plantas de tratamiento", dice el concejal socialista.

En opinión de Lissavetzky, resulta "intolerable" que el Gobierno municipal "ignore irresponsablemente este problema del mal olor que amarga la vida a miles de vecinos del sur de Madrid".

El PSM recuerda que los residentes en el Ensanche de Vallecas han denunciado reiteradamente los malos olores ante el Defensor del Pueblo y la Fiscalía de Medioambiente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid y que un estudio olfatométrico encargado por ellos ha puesto de manifiesto que "la contaminación odorífera actual en esta zona es grave y provoca trastornos a los vecinos".

Ante este problema, dice Lissavetzky, "la única reacción del equipo de (la alcaldesa) Ana Botella ha sido, nuevamente, negar el problema, desacreditar el estudio y no hacer absolutamente nada".

Lissavetzky exige al Ayuntamiento que adopte "medidas urgentes para mejorar la situación" y advierte de los planes del PP de duplicar el volumen de los residuos a incinerar en Las Lomas, hasta 600.000 toneladas, que -dice- agravarán el problema.