Almeida defiende pagar el patrocinio de La Vuelta pese a la suspensión de su final en Cibeles

Almeida defiende pagar el patrocinio de La Vuelta pese a la suspensión de su final en Cibeles

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido este lunes mantener el compromiso económico adquirido con la organización de La Vuelta Ciclista a España, pese a que la etapa final no pudo concluir en Cibeles como estaba previsto. Según ha afirmado, sería "injusto" que, al daño causado a la imagen internacional de la capital, se sumara ahora un perjuicio económico para los organizadores del evento.

En una entrevista concedida a la cadena Cope, el regidor madrileño ha respondido así a la información publicada por el diario El País, que reveló que tanto él como la Presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, se habían comprometido a un patrocinio conjunto de casi 400.000 euros para promocionar la ciudad durante la última etapa.

“No puede ser que La Vuelta sufra el perjuicio. Tenemos un contrato de patrocinio y si no se pudo acabar no fue por falta de esfuerzo de la organización”, ha explicado Martínez-Almeida, quien ha recordado que la Unión Ciclista Internacional llegó incluso a dirigir una carta al Gobierno de España por lo ocurrido.

El alcalde ha recalcado que su intención es cumplir con el pago del patrocinio, y que, en caso de que surgiera algún obstáculo administrativo, se buscarán vías para garantizar que la organización no asuma un coste adicional por los hechos del pasado domingo.

Martínez-Almeida ha cargado duramente contra el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, a quien ha acusado de “no querer hacer su trabajo” y de actuar con parcialidad durante los disturbios registrados en la capital. En su opinión, Martín “desequilibró” el operativo policial a favor de “una manifestación que no fue pacífica”, comprometiendo el orden público.

Según el alcalde, sindicatos policiales han transmitido que los agentes tuvieron “las manos atadas” durante el dispositivo, lo que impidió actuar con contundencia frente a individuos identificados por su historial delictivo en actos de violencia política, así como personas con supuestos vínculos con grupos radicales de extrema izquierda.

Martínez-Almeida ha insistido en que la ciudad de Madrid cumplió con su parte en la preparación del evento y que la alteración del recorrido final fue consecuencia de decisiones políticas que, a su juicio, comprometieron la seguridad y el prestigio de la capital ante un evento de repercusión internacional.