El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido la magnitud de las operaciones asfalto ejecutadas durante su mandato y ha asegurado que el Ayuntamiento ha intervenido en tantos kilómetros de acera “como aceras tiene la ciudad de Toledo”. Desde Carabanchel, el regidor ha reivindicado el alcance de unas actuaciones que, según ha cifrado, han llegado ya al 35% de las calles de la capital.
Almeida ha presentado estos datos como muestra de “un esfuerzo gigantesco en materia de renovación y conservación tanto del pavimento como de las aceras”, en un contexto marcado por el deterioro acumulado tras episodios meteorológicos adversos en los últimos años.
El alcalde ha explicado que, tras las intensas lluvias registradas en las últimas semanas, el área de Obras, dirigida por Paloma Romero, está realizando un estudio detallado junto con las juntas de distrito para identificar las calles más afectadas. El objetivo es poner en marcha una nueva operación asfalto que, ha anticipado, “tiene que ser importante necesariamente”.
En el Gobierno municipal reconocen que las aceras y calzadas han sufrido no solo por las precipitaciones recientes, sino también por las intensas lluvias del pasado mes de marzo y por los efectos aún visibles del temporal Filomena. Esta situación, admiten, obliga a realizar un esfuerzo presupuestario añadido para mantener en condiciones adecuadas el viario urbano de la capital.
Almeida ha subrayado que las tres mayores operaciones asfalto de la historia de Madrid se han llevado a cabo bajo su mandato, una afirmación con la que busca consolidar la imagen de gestión centrada en el mantenimiento de los barrios y en la mejora de los servicios básicos.
“Vamos a llegar hasta la última de las calles que sea necesaria”, se ha comprometido el alcalde, insistiendo en la voluntad del Ejecutivo municipal de no dejar zonas degradadas y de actuar allí donde el desgaste del pavimento o de las aceras afecte a la seguridad y a la calidad de vida de los vecinos.
En esa línea, ha pedido la colaboración ciudadana para detectar incidencias como socavones o baches, instando a los madrileños a comunicar cualquier problema a través del 010. Según ha señalado, estas incidencias se repararán “lo más rápido posible” mediante el contrato marco del área de Obras, concebido para dar respuesta ágil a este tipo de desperfectos.