El Consejo de Administración de Madrid de la sociedad mixta Calle 30, participada por el Ayuntamiento en un 80 %, ha penalizado a su socio privado EMESA con 995.000 euros por los incumplimientos de contrato detectados en la instalación de una red wifi, de otra red de comunicaciones y de servicios de mantenimiento.
egún ha informado el Ayuntamiento de Madrid en una nota de prensa, estas tres penalizaciones están relacionadas con servicios que se incluían en el contrato inicial de Madrid Calle 30 o en el modificado de 2007.
En la primera resolución se hace referencia a "carencias de inspección, mantenimiento e inventariado de los apoyos del bypass", conceptos por los que el Ayuntamiento ha abonado más de 3 millones de euros.
Al respecto, el Consistorio ha aclarado que "no se detecta ningún riesgo de seguridad, pero sí un incumplimiento de contrato".
La segunda resolución se refiere a la falta de instalación de una red wifi en la totalidad del anillo que estaba incluida en el contrato inicial para disfrute de los trabajadores y usuarios.
Por último, la tercera resolución está relacionada con la falta de instalación de una red de comunicación avanzada entre las instalaciones de la infraestructura y el centro de control.
La totalidad de las penalidades asciende a 995.000 euros correspondientes a los 375.000, 320.000 y 300.000 de cada uno de esos incumplimientos.
Madrid Calle 30 se creó en 2004 y, a finales de ese año, el Pleno del Ayuntamiento de Madrid acordó modificar la forma de gestión del servicio, que pasaba de directa a indirecta a través de una sociedad de economía mixta.
En agosto de 2005 se adjudicó el concurso a favor de EMESA, una compañía privada formada por Ferrovial Servicios S.A, Dragados S.A y API Conservación S.A. que cuenta con un 20 % del capital.