El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, ha adelantado que se ha producido una "reducción muy importante" del número de viviendas de uso turístico ilegales en la capital, un dato que se cuantificará en los próximos días, al tiempo que ha confirmado que la inspección urbanística se centrará en su persecución como prioridad absoluta.
Desde la plaza de Callao, donde ha presentado una nueva campaña para fomentar el ocio respetuoso, Carabante ha respondido así a las críticas vertidas por la izquierda municipal, que ha cuestionado el número de inspectores recogido en el segundo Plan de Inspección Urbanística aprobado por el Consejo Rector de la Agencia de Actividades. El delegado ha subrayado que tanto el presupuesto como el personal de la Agencia siguen creciendo, y que, gracias a la entrada en vigor del Plan Reside, se ha logrado “ordenar la normativa” y establecer un marco claro para actuar contra las VUT fuera de la legalidad.
Carabante ha insistido en que se está abordando esta problemática “por todos los medios posibles”, desde el endurecimiento del régimen sancionador —con multas que alcanzan los 190.000 euros— hasta la colaboración con administradores de fincas y comunidades de propietarios, a quienes se ha facilitado información detallada sobre la normativa vigente y los cauces disponibles para denunciar estos usos irregulares.
“Estamos convencidos de que todo esto está dando buenos resultados”, ha asegurado el delegado, quien ha reiterado que la prioridad del Ayuntamiento es poner coto a estas prácticas que distorsionan el mercado residencial y generan conflictos de convivencia. En este sentido, ha defendido que la clave está en un modelo de actuación firme, riguroso y con respaldo legal, como el que articula el Plan Reside.
Frente a las objeciones de Más Madrid y PSOE, que han centrado sus críticas en el número de inspectores, Carabante ha replicado que lo verdaderamente relevante del Consejo Rector ha sido la aprobación de un plan que refuerza y orienta la inspección urbanística hacia una problemática concreta. “Tenemos claro que perseguir el comportamiento que no se ajusta a la ordenanza es complejo, pero también que es prioritario”, ha señalado.
Ha destacado además el interés que está despertando el Plan Reside en otras ciudades, incluidas algunas gobernadas por la izquierda, que “ya están preguntando por esta normativa” para aplicarla. “Es un éxito haberlo aprobado en tan poco tiempo y haberlo acompañado de un incremento de la inspección y de las sanciones”, ha concluido el delegado.