La histórica Casa de la Panadería, en plena Plaza Mayor de Madrid, recuperará su vínculo con el oficio que le dio nombre.
El emblemático edificio se transformará en un gran obrador al aire libre gracias a la actividad “Al Pan, Pan”, una jornada participativa organizada por el Ayuntamiento de Madrid con motivo del Día Mundial del Pan.
La Casa de la Panadería es uno de los edificios más reconocibles de la Plaza Mayor. Su origen se remonta al siglo XV, cuando la plaza del Arrabal comenzó a configurarse como el principal mercado de la villa. En aquel espacio se levantó una casa porticada encargada de regular el comercio y garantizar la calidad del pan, antecedente directo de la actual edificación.
Durante el reinado de Felipe III, entre 1617 y 1619, el arquitecto Juan Gómez de Mora dio forma a la Plaza Mayor tal como la conocemos hoy: rectangular, con fachadas de ladrillo rojo y cuatro alturas. En su lado norte situó la Casa de la Panadería, cuya construcción había comenzado en 1590 bajo la dirección de Diego Sillero, siguiendo los planos de Francisco de Mora.
El nombre del edificio proviene de su función original. En la planta baja se ubicaba la tahona pública, donde se despachaba el pan; el sótano servía de caballerizas para los panaderos, y la planta noble estaba reservada para el uso de la Familia Real.
La historia de la Casa de la Panadería no ha estado exenta de adversidades. Un gran incendio en 1672 destruyó buena parte del edificio, aunque se conservaron el sótano y los soportales. La reconstrucción, dirigida por Tomás Román y culminada por José Ximénez Donoso junto a Claudio Coello, devolvió el esplendor al inmueble con nuevos frescos y una decoración majestuosa.
El edificio también sobrevivió al devastador incendio de 1790, que arrasó parte de la Plaza Mayor, pero respetó su estructura original. Con 33 balcones centrados en el balcón real, la fachada luce un escudo de España con las armas de Carlos II, esculpido en Génova por el artista italiano Barbieri.
A lo largo de los siglos, la Casa de la Panadería ha albergado instituciones de gran relevancia, como la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Real Academia de la Historia, el Archivo Municipal o la Biblioteca Municipal. También funcionó como Segunda Casa Consistorial y, más tarde, como sede del Centro Cultural Mesonero Romanos.
En tiempos recientes, el edificio ha sido objeto de varias restauraciones, entre ellas una impulsada por el arquitecto José María Vega en 1880 y otra más moderna bajo la dirección de Salvador Pérez Arroyo, tras detectarse daños en la cimentación por las obras del aparcamiento subterráneo de la plaza. Hoy, la planta baja acoge el Centro de Turismo de la Plaza Mayor, punto de encuentro para miles de visitantes.
Este sábado, la Casa de la Panadería volverá a rendir homenaje a su historia con una actividad que celebra el oficio que la vio nacer. La jornada “Al Pan, Pan”, organizada por el Ayuntamiento de Madrid y la Asociación Española de la Industria de Panadería, Bollería y Pastelería (ASEMAC), permitirá a los asistentes aprender el arte de amasar de la mano de maestros panaderos.
Desde las 11:00 horas, vecinos y visitantes podrán elaborar su propia pieza de pan en una experiencia gratuita, accesible e inclusiva, con turnos de 40 personas cada media hora e interpretación en lengua de signos. Una manera de revivir la esencia original de este edificio, que siglos después vuelve a oler a harina, levadura y tradición.