El delegado de Medioambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid durante el Gobierno de Ana Botella, Diego Sanjuanbenito, ha afirmado hoy que el pliego de adjudicación del servicio público de bicicletas Bicimad y su importe lo redactaron "los técnicos" bajo la supervisión de subdirectores como la actual coordinadora del área, Paz Valiente.
Sanjuanbenito ha defendido hoy en la comisión de investigación sobre la municipalización del servicio de alquiler de bicicletas por parte del Gobierno de Ahora Madrid que en 2013, la adjudicación del contrato a la empresa Bonopark por 25 millones de euros se ajustó a la legalidad y sin ningún informe que pudiera acreditar la falta de solvencia.
En ese sentido, ha comentado que no le correspondía a él como delegado "determinar el modelo económico de los contratos" ya que de esa tarea se ocupa "un cuerpo técnico bastante experto" en el que sí intervenían los subdirectores, entre ellos la de Sostenibilidad, Paz Valiente, actual coordinadora general del área dirigida por Inés Sabanés.
Mientras que Ahora Madrid y el PSOE cuestionan ese contrato adjudicado porque fijaba un precio de salida un 65 % menor que otro proyectado en 2009 -en la etapa de Alberto Ruiz Gallardón- para un servicio de bicicletas similar, el entonces delegado ha dicho que se presentaron dos empresas que además concurrieron a la baja.
"En contratación pública nunca he visto que nadie vaya a licitaciones para perder dinero en vez de ganarlo", ha comentado.
Además, Sanjuanbenito ha negado que esos estudios de la etapa de Gallardón para crear un servicio dotado con 52 millones de euros sean el antecedente de Bicimad, porque, ha dicho, el "enfoque" era distinto ya que se concebía la bicicleta como un servicio integrado de movilidad y no como un "sistema publicitario ni para turistas".
El exresponsable de Medioambiente y Movilidad ha defendido que el Ayuntamiento tuvo que afrontar "un ajuste bastante grave" y que tomó la decisión política de poner en marcha ese servicio, aunque "determinar el volumen de inversión" no correspondía a los políticos sino a los técnicos.
Este servicio -ha dicho- tenía "un riesgo cero" para el Ayuntamiento ya que se estableció un sistema mediante el cual solo se pagaba por el servicio efectivo prestado, es decir, por el rodaje de las bicis, lo que generó las quejas del concesionario.
Sanjuanbenito ha considerado que para la empresa el contrato con el Ayuntamiento sí tenía riesgos, como sucede con toda innovación, aunque ha defendido que fue un avance para la ciudad. "Algo tendrá el agua cuando la bendicen porque el actual equipo de Gobierno no solo lo ha mantenido sino que lo ha municipalizado", ha dicho.
El exconcejal del PP ha defendido en todo caso que ese contrato inicial lo redactaron los técnicos municipales y por ello ha reprochado que "se haya insinuado que no hayan hecho bien su trabajo" puesto que ocupan los mismos puestos y en algunos casos incluso están dirigiendo el Gobierno municipal, ha dicho en referencia a la número dos de Sabanés, Paz Valiente.
Por su parte, la exconcejal socialista Ruth Porta ha expuesto ante la comisión de investigación que la exalcaldesa Ana Botella quería dejar como "legado" Bicimad y que en su opinión la cercanía de las elecciones de 2015 motivó que no se interviniese contra una gestión "ruinosa" del servicio por parte de la empresa Bonopark.
Además, ha dicho que no eran los técnicos los que decidían el dinero que se destinaba a un proyecto determinado, sino que son los delegados de Gobierno los que antes de poner en marcha un proyecto analizan el dinero que tienen para ello, más en una etapa en la que el equipo de Botella decidió aunar distintos servicios mediante los contratos integrales.
La "laxitud de las exigencias", ha mantenido Ruth Porta, fue una "decisión política", y por ello considera "intolerable" que desde el PP achaquen a los técnicos ese tipo de decisiones.