El consejero de Digitalización de la Comunidad de Madrid, Miguel López-Valverde, ha defendido este lunes que la transformación digital en las administraciones públicas debe sustentarse en un profundo cambio cultural, con el ciudadano como eje central del proceso.
Así lo ha afirmado durante la inauguración de un foro sobre modernización del sector público, donde ha señalado que, durante demasiado tiempo, se ha asociado la transformación digital únicamente con la tecnología, cuando en realidad “el verdadero cambio se produce cuando se transforman las formas de pensar, de decidir, de trabajar y de relacionarnos”.
El titular madrileño de Digitalización ha subrayado que las máquinas y los algoritmos no son los protagonistas del cambio real, sino las personas que, con visión y compromiso, impulsan nuevas formas de gobernanza. A su juicio, sin una transformación cultural verdadera, “cualquier avance será limitado y frágil”. Ha recalcado además que esta transformación no debe verse como una moda pasajera ni como una imposición externa, sino como una obligación ética y política, en consonancia con unas demandas ciudadanas cada vez más exigentes y con una realidad social en continua evolución.
Durante su intervención, López-Valverde ha insistido en que “no se pueden dar respuestas nuevas con estructuras del pasado” y ha reclamado una administración más ágil, más humana y más transparente. Una administración capaz de anticiparse, escuchar, aprender y adaptarse. Para ello, ha instado a mirar más allá del corto plazo, utilizando herramientas de prospectiva para imaginar cómo deberían ser las administraciones dentro de cinco, diez o veinte años.
El consejero ha estructurado su intervención en torno a tres pilares clave: la necesidad urgente del cambio, una visión clara de futuro para las administraciones, y el diseño de estrategias viables para avanzar en ese camino. Ha subrayado que la implicación activa de los empleados públicos es fundamental para que cualquier transformación sea real y duradera. En este sentido, ha apelado a la corresponsabilidad de todos los actores institucionales.
En el cierre de su discurso, López-Valverde ha reivindicado la construcción de una “administración inteligente, conectada, colaborativa y, sobre todo, humana”. Ha asegurado que la Comunidad de Madrid seguirá acompañando este proceso desde un enfoque que priorice el propósito y el compromiso social, reiterando que la transformación digital debe estar al servicio de las personas y no al revés.