La Comunidad de Madrid pondrá en marcha un nuevo sistema de evaluación del desempeño y un modelo de carrera profesional que afectará a cerca de 40.000 empleados públicos del sector de administración y servicios. El Consejo de Gobierno ha aprobado este miércoles el decreto que regula esta normativa, con el propósito de incentivar el mérito, el esfuerzo y la mejora continua en el servicio público.
Se trata de la primera vez que se implanta un modelo de estas características y alcance en la región, según ha destacado el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín. El sistema medirá anualmente y con carácter preceptivo el rendimiento de los trabajadores mediante un procedimiento sistemático, general e integrado, que tendrá consecuencias directas sobre su trayectoria profesional.
Los resultados de esta evaluación influirán en la progresión dentro de la carrera profesional, en la percepción del complemento de productividad y en los procesos de movilidad o promoción interna. Además, una acumulación de valoraciones negativas podría acarrear incluso la remoción del puesto de trabajo, en los términos que establece el nuevo decreto.
Este avance se enmarca en el acuerdo firmado por la Presidenta del Gobierno regional, Isabel Díaz Ayuso, con las principales organizaciones sindicales —CSIT-Unión Profesional, CCOO, CSIF y UGT— en diciembre del pasado año. El decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid.
El sistema se aplicará al personal funcionario, eventual y laboral del sector de administración y servicios de la Comunidad, incluyendo organismos autónomos y entes públicos. No obstante, se excluye al personal laboral de estos últimos si ya cuentan con una normativa propia sobre evaluación.
La implantación de la carrera profesional incluirá cinco niveles progresivos a los que se podrá acceder de forma voluntaria, siempre que se cumplan requisitos como una permanencia mínima en cada nivel, evaluaciones favorables en todos los años del periodo correspondiente y otros criterios objetivos.
Los empleados podrán acumular méritos en función de su rendimiento, la formación impartida o recibida, su compromiso con los principios del servicio público, el desempeño de tareas especialmente exigentes o el grado de absentismo, entre otros factores. Cada nivel alcanzado implicará un reconocimiento económico adicional que retribuya el esfuerzo sostenido.
La evaluación del desempeño se pondrá en marcha en el año 2026, y el primer ejercicio en el que podrá solicitarse la progresión en la carrera profesional será 2027.