Las víctimas del terrorismo contarán con un espacio propio y vivo en el corazón de Madrid

Las víctimas del terrorismo contarán con un espacio propio y vivo en el corazón de Madrid

La Comunidad de Madrid contará en 2027 con un centro interactivo para la memoria de las víctimas del terrorismo, que se ubicará en el número 13 de la Carrera de San Jerónimo, en pleno centro de la capital.

Así lo ha anunciado este martes el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, tras reunirse con representantes de las nueve asociaciones de víctimas con sede en la región.

El nuevo espacio se instalará en un edificio de más de 2.000 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas, que actualmente alberga el servicio de atención al ciudadano 012 y la Viceconsejería de Justicia y Víctimas. Estas dependencias serán trasladadas a la calle Carretas para dar paso a un proyecto que, según ha detallado el consejero, funcionará como “una extensión del memorial de Atocha” en recuerdo de los fallecidos en los atentados del 11 de marzo de 2004.

García Martín ha explicado que en 2026 se iniciará la fase de diseño y licitación del centro, con el objetivo de que abra sus puertas al año siguiente. El proyecto se desarrollará en colaboración con las asociaciones de víctimas, que han reclamado una mayor presencia de contenidos educativos y un espacio específico para la conservación de materiales didácticos, tanto físicos como digitales.

El edificio incluirá una exposición permanente, salas para muestras temporales, zona de proyecciones, conferencias y usos múltiples, biblioteca, sala de lectura y un área destinada a talleres formativos. Además, se integrarán recursos interactivos e inmersivos para facilitar una experiencia de conocimiento más profunda y cercana, especialmente entre los jóvenes.

Entre las piezas ya confirmadas para la exposición se encuentran objetos de gran carga simbólica, como el monopatín de Ignacio Echeverría, asesinado por islamistas en Londres en 2017 tras intervenir para salvar a una joven; la batería del concejal del PP Miguel Ángel Blanco, secuestrado y ejecutado por ETA en 1997; y una réplica del atestado policial y del informe judicial del atentado de ETA perpetrado en 1985 en la Plaza de la República Argentina.

El consejero ha insistido en que el nuevo centro será un espacio “vivo”, donde las propias asociaciones podrán desarrollar su actividad y proyectar sus iniciativas, garantizando así una memoria activa y participativa. “Lo vamos a hacer juntos. Será lo que entre todos podamos construir”, ha afirmado.

Desde la aprobación en 2018 de la Ley autonómica para la Protección, Reconocimiento y Memoria de las Víctimas del Terrorismo, el Gobierno regional ha destinado 90 millones de euros en indemnizaciones a este colectivo. Para 2026, el anteproyecto de presupuestos ya contempla una partida específica de 5 millones de euros destinada a reforzar este compromiso.