El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado este miércoles la propuesta inicial para ampliar el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama en 1.601 hectáreas en su vertiente madrileña. La decisión se ha adoptado en la reunión extraordinaria celebrada en el Centro de Visitantes de Peñalara, en Rascafría, y supone un nuevo paso para reforzar la protección de uno de los espacios naturales más emblemáticos de la región.
La presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, ha detallado que la iniciativa contempla la incorporación de terrenos de la finca Término de El Paular, el monte Cabeza de Hierro y los perímetros de Lozoya y Aguirre. De materializarse, la superficie total del parque se incrementaría un 4,71 por ciento, hasta alcanzar las 33.960 hectáreas, mientras que en el ámbito madrileño el aumento sería cercano al 7,4 por ciento respecto a las 21.714 hectáreas actuales.
El Parque Nacional, el quinto más extenso de España, abarca actualmente 34 municipios, 15 de ellos en la Comunidad de Madrid. La ampliación pretende consolidar la protección de zonas de elevado valor ambiental y mejorar la gestión de un espacio que recibe más de 2,5 millones de visitantes al año.
Entre las incorporaciones destaca la finca Término de El Paular, en Rascafría, que aportaría 434 hectáreas. Propiedad del Ejecutivo regional desde finales de 2023, se trata de un enclave de notable riqueza ecológica que alberga especies como el buitre negro, el lobo, el gato montés o la gineta, además de una amplia variedad de rapaces. Sus bosques de roble y pino silvestre, junto a prados y formaciones calizas, refuerzan su singularidad paisajística.
También se prevé integrar 532,61 hectáreas del monte Cabeza de Hierro, de titularidad estatal y gestionado por el Organismo Autónomo de Parques Nacionales, un área reconocida por la representatividad de sus ecosistemas y la diversidad de su fauna y flora.
A estas superficies se suman los terrenos de los montes públicos conocidos como Perímetro de Lozoya, con 217,7 hectáreas, y Perímetro de Aguirre, con 332 hectáreas entre Soto del Real y Miraflores de la Sierra, además de la Tejera de Valhondillo, en Rascafría, con algo más de 50 hectáreas.
El espacio protegido alberga más de 1.000 especies vegetales, de las que 114 están consideradas de interés y 83 son endémicas de la Península Ibérica. Cuenta asimismo con 43 árboles singulares y 255 taxones de fauna vertebrada, entre ellos 58 especies de mamíferos. Es Zona de Especial Protección para las Aves y dispone de tres Zonas de Especial Conservación, además de incluir un humedal reconocido en el Convenio Ramsar.
La ampliación busca no solo preservar esta riqueza natural, sino también favorecer una distribución más equilibrada del tránsito de visitantes en un entorno cada vez más apreciado por su tranquilidad y valor paisajístico.
El procedimiento se inició en marzo de 2025 y ha contado con una inversión de 4,4 millones de euros. Tras la aprobación del Ejecutivo autonómico y el respaldo del Patronato del Parque, la propuesta será remitida al Organismo Autónomo de Parques Nacionales, dependiente del Estado, para continuar su tramitación.